La luz se atenuó cuando Madame Butterfly subió al escenario. Esta noche llevaba puesto un vestido brillante verde-azulado con un escote de capucha. Le quedaba extremadamente bien a sus curvas. Sin duda, se suponía que debía lucir seductora, pero Marcus no pudo evitar pensar que se veía solitaria mientras se acercaba al micrófono. Era como si estuviera en su propio mundo y no pudiera ver a la multitud aunque lo intentara. Sus pensamientos se dirigieron a la niña que había sido dada de alta recientemente del hospital. Recordó cómo lucía sosteniendo la mano de la pequeña, sola. Si tan solo tuviera más valentía. Tal vez podría haberla reconfortado entonces. Pero no tenía el coraje para enfrentarla en ese momento y ella sufrió sola. La música comenzó lentamente indicando una balada. Marcus fr

