3.

1070 Words
Lo queda mirando – Sigue con tus fans – le pide cansada . Quería ir a buscarla pero esas personas no lo dejaron avanzar — ¿ Podemos tomarnos unas fotos ? — le preguntan . —Si— le responde mientras la queda mirando a esa mujer que todavía seguía en lo suyo . Si algo andaba mal era quizás producto de todo ese lío que estaba ocurriendo en ese momento. Se deja sacarse fotos con esas fanáticas que lo abrazaban pero su mirada estaban en aquella mujer que se encontraba sirviéndole a los demás. – La próxima me saco más, gracias chicas – dice alejándose de su lado. Ella aún seguía sin prestarle atención, nunca le había pasado esto con las mujeres porque siempre caían a sus pies pero esa mujer era diferente a todas las demás. Se acomoda en una mesa, la música estaba más fuerte que hace un rato y levanta su mano. Ella niega con la cabeza, y camina hacia él sin ánimos. Abre su libreta y se acerca – ¿Qué va a pedir? – pregunta sin ganas. Apoya su codo en la mesa – Una cerveza – dice gritándole. Se gira para irse. Al rato, regresa con una cerveza en las manos y Scott se queda mirándola sin recibirle el trago. Le mueve la mano – ¿Fue lo que me pediste, no? – le pregunta acercándose a su oído. Afirma con su cabeza, toma el vaso y roza sus dedos contra los de ella – ¿Qué hice para que tu actitud cambié? – le pregunta. Eleva una ceja como haciéndose la desentendida del asunto – No cambio mi actitud, no te preocupes – le dice sonriendo. Scott se levanta del asiento para queda parada frente a ella – Algo sucedió y creo saberlo – le susurra al oído. Ella no responde nada, se queda en silencio. La respiración de él chocando contra su oído le estaban provocando algo en su interior, no importaba si lo conocía o no sólo le estaba bastando eso para sentir atracción por él y nada más. Le da ese lugar para que Scott apoye su mano sobre la cintura de ella, se sentía una cualquiera pero algo no dejaba salirse de él. Levanta su mirada y se encuentra con el rostro de él – No nos conocemos – le dice nerviosa. – Aún así me importa poco, quiero seguir viéndote – le asegura. Se ríe apoyando su cabeza en el hombro de él – ¡Esto es una mierda! – exclama. La otra mano sigue avanzando por su cintura sin importale lo que le estaba diciendo en ese instante, la abraza por completo y algunas miradas se posaron en ellos. – No lo es, hay algo en ti que hace que mi mundo se pare y que está mierda de vida encuentre un sentido – le dice. Ella lo escucha atenta pero se pierde cuando un flash le da en los ojos, rápidamente, se aleja de él y tapa su rostro – ¿Pero qué ha sido eso? – pregunta enojada. – Mi vida – dice buscando con la mirada al que había sacado la foto. No quiere seguir escuchándolo y se va. Él cansado de estar toda la noche atrás de ella para conocerla mejor se dispone a beber todo el trago. Las personas se le acercaban a la mesa, conversaban con él y así paso más de dos horas. – Entonces era verdad que eras famoso, y yo me he comportado como una idiota – dice nerviosa. – Eso me llamo la atención que no te importaba quién era y me cautivó – le asegura. Levanta el vaso vacío que había dejado – Aunque seas famoso, millonario y eso. Me debes un favor, no lo olvides – le señala con la mano. – Nunca lo haré, pídeme lo que quieras – se ofrece muy seguro de él mismo. – Dame la mitad de lo que ganes – le dice sonriendo. Se queda con los ojos bien abiertos como quedando sorprendido ante eso que le había dicho  — ¿Es broma? – pregunta. —No te asuste, macho. Es una broma, nos vemos – se gira para irse. Era la primera vez que sonreía de esa forma ante una mujer, algo se le estaba despertando frente a su presencia. Sin saber su nombre ni su teléfono algo le estaba ocurriendo y no era su imaginación. Una locura que alguien desconocido despertará tanta atracción así. Se pone frente a él —Debemos irnos ya es tarde y debes ir a la entrevista – le dice. Ve a su custodia nervioso – Bueno, sólo espera que debo saludar a alguien – dice parándose. La busca por todos lados con su mirada y la ve conversando con un chico, algo le nació adentro suyo. Se acerca a ella y la abraza por detrás – Me tengo que ir, ¿nos vemos mañana? –le susurra en el oído. Ella se queda paralizada al sentir unos brazos rodeando su cintura, la respiración de alguien detrás suyo le provocaron escalofríos – No lo creo – dice reconociendo la voz de él. Quería que dejará a ese chico con el cual hablaba por que se sentía celoso – Dime que sí – le dice acercándose más. Ahora sus cuerpos estaban unidos en uno solo, la boca de él estaba rozando su oído y las manos la apretaban más - ¿Por qué quieres que nos veamos? – le pregunta girándose en su mismo eje. El rostro de ella no estaba a distancia tan grande, podía ver los ojos color miel chocando con los suyos – No lo sé pero necesito hacerlo – le responde. Aleja sus manos del cuerpo de ella – Estoy con un amigo, nos vemos algún día y si no que el destino lo decida – dice volviendo a conversar con el otro chico. Scott se toca el pelo, frustrado de no conseguir lo que quería y ella no sería como todas demás. Pone sus manos en el bolsillo, y las saca para sacarse de encima algunas personas. Se va entre medio del montón, todavía no sabía el nombre de esa chica pero sí sabía que lo enloquecía cada vez más. Regresa con las manos vacías al hotel que ya casi era su nuevo hogar, otra vez, estaba siendo el mismo idiota de siempre y se odiaba por eso.
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