Thomas estaba enseñándole a disparar a una bonita joven de la manada de Vera. Habían puesto unos sacos de arena en el suelo, cubierto por suave césped verde, y a la distancia, unos improvisados palos con siluetas sobre unos tablones de madera. Los changers machos y hembras estaban agachados, cuerpo a tierra. Les había enseñado como colocar la culata del arma sobre sus hombros, como acomodarse para que el disparo no los tumbara, igual las armas que Michael había mandado eran de última generación, esos eran unos rifles Winchester, que casi no tenían rebote. Se había agachado junto a la joven rubia de cabello largo con aspecto un poco etéreo, parecía más una bailarina que una soldado, pero era lo que tenían a mano… A Vera le faltaban machos, por un lado, y aunque Michael hubiera prometid

