- ¿Es aquí? – preguntó Jack una vez llegaron al lugar. La mansión de madera demacrada en Queens. - Sí – respondió Mark – el rastro se perdió aquí. - Y si aquí hubo un asesinato, ¿Por qué no hay patrullas? – preguntó Jack. - Supongo que lo vamos a averiguar. Ven – dijo el ángel y empezó a caminar hacia la entrada para ingresar al lugar. Una vez adentro, Mark vio que todo parecía normal: una chimenea, unos muebles, las escaleras allá… pero Jack, a su espalda, empezó a irritarlo con sonido raros, así que Mark se dio la vuelta para decirle que lo dejara ya en paz, pero al verlo vio que tenía los ojos rojos y llorosos. - ¿Qué te pasa? – preguntó Mark acercándose a Jack. - Azufre – respondió rápido el demonio – en todas partes, este lugar est

