POV AMELIE Las miradas de los presentes se quedaron fijas en mí. Respiré hondo y me enfoqué en sonreír y lucir altiva, justo como él. Su mano en mi espalda me indicaba hacia dónde caminar y cuándo detenerme. Odiaba su maldito control, sentirme limitada a solo hacer lo que él dictaba. Las ganas de zafarme de su agarre y huir de allí pasaron por mi cabeza; pero la imagen de Sonia y Ricardo estaban presentes, el engaño de Sonia para suplantarme ante Damián. Todo aquello me llenaba de determinación para continuar. —Estás tensa, Amelie —susurró en mi oreja. Su aliento caliente me envió un escalofrío por todo el cuerpo—. Relájate o lo van a notar. —Si dejaras de tratarme como una muñeca de trapo, todo sería más sencillo. Giré mi cuerpo, quedando frente a él. Llevé mi rostro muy cerca

