POV AMELIE La disputa con Jake me dejó un nudo amargo en la garganta. Me sentía culpable; después de todo, de cierta forma yo había alimentado sus sentimientos durante los meses de soledad. Ahora elegía quedarme con Damián, pero sin la posibilidad de explicarle a Jake el verdadero motivo de mi encierro. Él había sido mi salvavidas y, sin duda, no merecía ser tratado con esa frialdad desinteresada. Ya buscaré la manera, me prometí. Cuando todo esto se resuelva, lo buscaré, le agradeceré y le daré la explicación que merece. Damián dormía a mi lado. Su rostro mostraba las secuelas de la brutalidad de ambos. Pensé en Jake y recordé lo maltratado que estaba al irse. Sin pensarlo mucho, tomé mi móvil y le envié un mensaje: “¿Cómo estás? Sé que estás enojado, pero estoy preocupada por ti”.

