POV DAMIÁN Colgué el teléfono, la sonrisa cínica de Sonia aún grabada en mi mente. La reunión de anoche había sido el final perfecto para la primera fase de la venganza; Sonia había mordido el anzuelo de la ambición hasta el fondo. Mañana firmaría la ruina de la que creía su fortuna. Pero ese pensamiento, antes la máxima fuente de mi satisfacción, ahora se sentía secundario. Mi mente estaba ocupada con otra clase de planificación. Cerré el portátil y marqué a mi asistente principal. —Necesito que mi oficina esté despejada el resto del día. Nadie me molesta. Y necesito un encargo especial. Llama a la floristería del Royal Opera House. Quiero que localicen todas las variedades de orquídeas que tengan disponibles, especialmente las raras. Las quiero en la cabaña. Hice una pausa. La ca

