POV DAMIÁN Encendí la regadera y dejé que el agua helada bajara el calor dentro de mí. Apoyé mis manos contra los azulejos mientras mi vista iba justo a mi erección y me reí de mí mismo. Perdí el control. Si ella no me hubiese pedido detenerme, en este instante estaría... Deseché los pensamientos. No podía perder el control de esa forma. No me casé con ella por compañía s****l; eso podía tenerlo con cualquiera. Pero Amelie... ella. "Concéntrate, Damián. Tienes un propósito, enfócate en eso." Me repetí varias veces, pero todas inútiles. Aún podía sentir la suavidad de su piel en mis manos, el delicioso sabor de su boca. Ese jadeo se seguía reproduciendo en mi cabeza como una tortura. Fue imposible no imaginarla jadear mi nombre mientras yo... Maldito deseo. En solo días parecía habe

