POV AMELIE Habían pasado exactamente catorce días desde que el llanto de Alexander desgarró el silencio de la casa de seguridad en las Highlands, marcando mi vida con un antes y un después definitivo. Catorce días en los que cada vez que cerraba los ojos, veía la imagen de Damián siendo escoltado por la policía en televisión. Catorce días en los que mi cuerpo intentaba sanar del parto mientras mi alma se desangraba por la ausencia del hombre que lo había sacrificado todo para que yo pudiera estar a salvo. Esa mañana, el cielo sobre Escocia era de un gris plomizo, como si la naturaleza misma estuviera guardando luto. Me miré al espejo del baño y apenas pude reconocer a la mujer que me devolvía la mirada. Había ojeras profundas bajo mis ojos, testimonio de las noches en vela alimentando

