—¿Qué carajo esta pasando por tu mente Alessandro? —En cuanto estamos en el jardín de la pequeña casa. —¿Yo? —Se burla—¿Qué hay de ti? ¿te revuelcas con él después de lo que sabes? No te atrevas a juzgarme, hermanita —No te juzgo—Le digo frunciendo el ceño—Pero trato de entender ¿Qué pasa por tu mente para traicionar…? —No te atrevas—Dice molesto, demasiado—porque yo no soy quien se acuesta con él —Lo que pasó entre Salvatore y yo, comenzó antes de saber que era un agente—Le digo molesta —¿Y ahora? Suspiro y ambos nos miramos fijamente. Reprocharnos esto no nos llevará a ningún lado, mas bien debemos aclarar la situación, saber porque hizo esto. —Bien, tienes razón, pero explícame… porque no entiendo que sucede Me indica que entremos, y lo hacemos, nos sentamos en el piso, después

