En cuanto llego a la mansión mi padre nos saluda contento. Saluda a Bastián con educación, supongo que Alessandro ya lo puso al tanto. Nos invita a entrar a la casa y ponernos cómodos. Vamos a la sala, y hablamos poco, bueno ellos, en realidad yo solo estoy pensando o mas bien recordando todo lo sucedido estos días. —¿Zita? —Llama mi atención Alessandro, todos me miran esperando que diga algo —Lo siento ¿Qué? —Digo claramente fuera de la conversación. Santino, Alessandro y mi padre me miran entre sorprendidos y molestos, mientras que Bastián parece divertido con la situación —Creo que la señorita Vannicelli esta algo distraída—Dice con educación, pero con una ligera sonrisa en los labios. Me contagia a sonreír —Estoy algo cansada—Le comento tranquilamente—Lo siento, anoche… —Tuvieron

