Despierto totalmente descansada, y las imágenes de anoche llegan a mi mente. Me duelen los músculos, me levanto, me quito la ropa, y me pongo un short, hoy no tengo ganas de hacer nada. Cuando salgo a la sala están mis hermanos desayunando, Salvatore esta sin playera, y tiene varias cortadas en la espalda, cuando se da la vuelta, veo que tiene el ojo morado, y el labio partido. —¿Qué te pasó? —Le pregunto y el sonríe de medio lado, y se encoje de hombros, pero parece que tiene un brillo divertido en los ojos—¿Qué le hicieron? Les pregunto a mis hermanos que voltean a ver el techo como si ellos no supieran nada. —Bueno, la espalda, fuiste tu—Dice sonriendo Salvatore parece mas relajada. Alessandro me abraza por los hombros —Si hermanita tienes una fuerza interesante—Dice Al y me sie

