Mamá se sentó en la cama con nosotros cerca de mi cabeza. Extendió la mano y colocó mi cabeza en su regazo, levantándome hacia uno de sus pechos. Automáticamente abrí la boca buscando su pezón y comencé a mamar. "Eres una buena niña", murmuró mamá, "También invité a Tori, Jack, Peggy está emocionada de verte de nuevo". Papá se rió entre dientes: "Esa chica está muy enamorada de mí". "¿Quién no se enamoraría del chico que te reventó la virginidad?", rió mamá. "Sin duda tiene ganas de tu polla". Papá asintió como si comprendiera el dilema de la joven y sacó sus dedos de mi trasero. Los levantó, ofreciéndoselos a mamá, y ella rápidamente los chupó, limpiándolos con la lengua. "No quiero que le metan ninguna polla en el coño hoy, necesita descansar", dijo papá señalando mi coño rojo brill

