Tessa «En caso de aceptar, debes saber que esto no es un juego. Tienes dos días para decidir y contactarte conmigo de inmediato o me veré obligado a ir a golpear la puerta de tu casa». Me susurró Cameron con acritud en cuanto me monté con el coche que me llevaría al aeropuerto. «¿Y en qué consiste el acuerdo, exactamente? »Le pregunté, nerviosa, cuando me abrió la puerta del auto. «Serás mi esposa durante treinta días compartiremos el piso que me otorgué la compañía y seremos muy felices. Luego iras a visitar a tu familia a Nueva York donde te reencontraras con un antiguo amor y por él me vas a abandonar. Durante esos treinta días te comportarás como una esposa amorosa, me acompañaras a todas las reuniones sociales a las que nos inviten. De más está decir que espero que estés a la al

