.En el trayecto hasta Colorado no hubo una chupada, pero no hizo falta, porque se nos hizo corto. Hablamos de todo y de nada, tonteamos un poco con unos cuantos besos. Hicimos dos paradas para estirar las piernas y tomar un café y jamás me había sentido tan protegida, cuando nos dimos cuenta ya estábamos entrando a Colorado. El concierto era en el anfiteatro Red Rocks, era una estructura rocosa al aire libre diseñado por la propia naturaleza, estaba ubicada a más de doscientos metros sobre el nivel del mar y había cabida para aproximadamente diez mil personas, esperaba por lo menos la mitad. —¡Buenas noches, Colorado! Estoy muy feliz de estar aqui esta noche, ¡Canten conmigo! “Tú eres lo que busqué por tanto tiempo” —mientras cantaba mis ojos lo buscaban, era la primera vez que cantaba

