Capítulo. Los latidos que no debían existir. Maximiliano entrelazó los dedos. -- Dile al doctor que quiero un informe médico completo. Fechas. Evolución. Proyecciones... todo – -- Y quiero saber... – añadió, mirándolo fijamente -- Si ese óvulo… funcionó como debía funcionar – Iván sintió que el sudor le corría por la espalda. -- Funcionó, señor – le afirmó con seguridad. No era exactamente una mentira. Pero tampoco era la verdad. -- Bien – le dijo Maximiliano. -- Entonces todo este circo habrá valido la pena para algo – se levantó, dando por terminada la conversación. -- A partir de ahora, Iván, ese embarazo es prioridad absoluta – su mirada era clara, su hijo era más importante que esa mujer. -- No quiero errores. No quiero sorpresas. Y no quiero excusas – Iván asintió mecán

