10. Vieux Carrè.

4793 Words
El lunes llegó con una tensa calma al hotel, Ellie agradeció el no haber vuelto a ver a Declan, aunque eso no importaba, pues él ya estaba planeando su siguiente jugada. Así que a primera hora el hombre mando llamar a Eugene, con la única intención de averiguar sobre la joven: cuanto tiempo llevaba en el hotel, cuál era su rango, a qué tipo de habitaciones tenía acceso, quiénes eran sus amigos cercanos, si se había vuelto afín de alguien de mayor rango, si tuvo algún problema con otros empleados, o si tenía alguna relación significativamente importante que pudo haberle permitido el acceso al evento del viernes; necesitaba tener toda la información posible para poder confrontarla y en dado caso prevenir, bajo amenaza, cualquier oscura intención que tuviera para con él. Y tal cual era su costumbre, el mayordomo llegó puntualmente y con toda la disposición, y de inmediato fue anunciado por la secretaria de Declan, quien ya lo esperaba pacientemente, acompañado de Greg, por supuesto. - Adelante- el interesado soltó un ansioso suspiro mirando fijamente la puerta por la que Eugene ingreso a paso medido, con su uniforme impecable, y las manos detrás de la espalda. - Buenos días señor- saludó a Declan y posteriormente a Greg con una breve y sutil inclinación de cabeza- solicitó mi presencia- replicó intentando que su afirmación sonara como una pregunta. - Así es.....tome asiento por favor- pidió el hombre señalando la silla a lado de su amigo, a lo que Eugene obedeció en el acto. - Y qué necesita el señor? - Solo quería conversar contigo sobre algunos empleados. - Sobre los empleados?...es que acaso hay algún problema o hubo una queja?- debatió adelantándose ligeramente en su asiento con preocupación. - No, no, no.....para nada, era algo que solíamos hacer y recordé que hace tiempo que no lo hacemos- una afirmación que provocó que el mayordomo frunciera el ceño, ocultando una sonrisa un tanto burlona. - Si, señor.....efectivamente, hace casi diez años que no lo hace- recordó con amabilidad. Declan sonrió con fingida vergüenza y sin darle más tiempo a Eugene de expresar algún otro amable recordatorio, tomó la carpeta que a pesar de lo que intentaba hacer creer, solo contenía un CV, el de Ellie, con un par de post it con dos nombres y cargos de dos empleados más. - Y bueno.....Edie Morales.....lleva poco tiempo aquí, y.....al parecer ha subido de posición rapidamente, qué tiene que decir de él? Eugene agachó la cabeza y negó brevemente, el empleado mencionado no llevaba poco tiempo y por supuesto que había ascendido pero no tan rápidamente como Declan quería creer. - Así es, Edie lleva un par de años en el hotel- en realidad eran casi 8 años pero por supuesto que no iba a corregir a su jefe- y sí, es muy eficaz, en realidad ha manejado muy bien la cadena de insumos y pedidos, nos ha conseguido contactos en otras empresas que manejan los mismos productos a un menor costo- declaró con una sonrisa profesional. - Eso es muy bueno.....y qué tal la señora Bernard?- cuestionó esperando que al dejar a Ellie al final, Eugene se relajara y compartiera más información. - Ahhh, bueno.....Agnes, sigue siendo Agnes.....rígida, estricta, exigente y bastante osca con las jovencitas pero es su modo de trabajar y acordamos no interferir, a menos que la situación lo amerite. - Y eso a significado algún problema con alguna empleada? - Las quejas habituales, que es muy exigente, que no respeta los horarios, pero nada de que preocuparse, hasta ahora no se ha enganchado mucho con alguna empleada. - Mucho?!- cuestionó Declan con interés, pues eso significaba que la mujer había vuelto a tener a alguien a quien fastidiar, lo que todos los altos mandos sabían gracias a que provocó un escandalo en uno de los pasillos principales. - Uhum, bueno señor, ya la conoce....cada cinco años necesita robarle a alguna jovencita su alegría para vivir otros cincuenta años- declaró el mayordomo a modo de broma, ante lo que Greg y su amigo se rieron. - Y quien es la elegida para este periodo?- intervinó por primera vez Greg. - Una jovencita llamada Ellie Bradshow- y ante la mención de ese nombre, Declan se adelantó hacia el escritorio con más interes del adecuado, pero sin querer Eugene había abierto el camino, afortunadamente el mayordomo no notó su reacción, gracias a que por un breve momento centro su atención en el otro hombre. - Ellie Bradshow?!- cuestionó Declan como si no supiera ya quien era- y qué tiene de especial ella, para llamar así la atención de la señora Bernard? - Nada, como las anteriores....solo que le fastidia un poco el encanto natural que tienen algunas personas- puntualizó Eugene, mientras Greg miraba de reojo a su amigo y sus reacciones- y esta niña lo tiene....es bastante dulce y amable, siempre dispuesta a apoyar y de eso se aprovecha Agnes. - Entonces la tal Elain...- Declan trató de fingir que no recordaba el nombre de Ellie, algo que provocó que Greg se mordiera el interior de la mejilla para no reirse de los simplistas intentos de su amigo. - Ellie, señor- corrigió Eugene. - Ellie, cierto....parece ser alguien bastante estimado, me atrevería a decir que incluso para ti. - Es estimada señor, al menos para el año y medio que lleva aquí, ha demostrado ser muy diligente y bastante comedida.... aprende rapido y eso para mi es muy valioso. - Quieres decir que ya subió de nivel? - Ascendió hace poco a nivel dos.....e incluso eso lo ha tenido que reconocer Agnes, tanto así que le pidió ayuda con la suite la otra tarde, el día del evento- una afirmación que si llamó la atención de Declan, quien se recargó aún más en el escritorio, apenas conteniendo su ansiedad. - Ella limpió la suite?!- cuestionó tratando de controlar su voz- pero es nivel 2!! - Si señor, efectivamente....sin embargo lo hizo muy bien, de hecho, excelente....si me permite el atrevimiento, es muy inteligente, bastante para ser honesto y no me parece alguien que debería estar aseando la habitación de un hotel. - Y ella solicitó esa asignación?!- Declan mantuvo los labios apretados pues si Ellie se había encargado de la preparación de la suite eso implicaba que, incluso, fue algo premeditado. - No, señor.....ella no l..... Desgraciadamente la charla fue interrumpida por un fuerte golpe que abrió la puerta de la oficina de Declan con violencia, los tres hombres voltearon de inmediato su atención hacia la entrada por lo intempestivo del acto, descubriendo que el invasor no era otro que Richard y por su semblante, parecía furioso. - Se puede sab.....- exclamó aproximándose tan rápido cómo su bastón le permitia, pero se detuvo al notar al mayordomo, quien simplemente agachó la cabeza- Eugene, que gusto verte- saludo sin mucha cordialidad aunque sin perder de vista a Declan. - Richard, cómo has estado?- cuestionó el empleado con una breve inclinación de cabeza. - Con los problemas habituales, ya sabes y cómo va todo en el hotel? - En orden, como siempre. - Me alegra.... disculpa Eugene, podrías permitirme..... - Por supuesto Richard- y no hizo falta que terminara la frase para que el mayordomo supiera que debía retirarse. Sin aguardar más, Eugene se levantó y tras una complaciente sonrisa, salió discretamente y en absoluto silencio, mientras los otros tres hombres se quedaron mirándose fijamente entre si. - Se puede saber qué diablos hiciste?!- reclamó Richard en un grito cuando la puerta se cerró detrás del mayordomo. - Y se puede saber por qué entras de esa manera mi oficina?- debatió Declan. - Será mejor que yo me retire- intervino Greg levantándose de su asiento. - No, no.... quédate, esto también debe ser de tu interés- y ante las palabras de Richard al hombre no le quedó más que volver a tomar asiento- y entonces.... cuál es tu explicación?- exigió de nuevo mirando fijamente a su hijo con la furia reflejada en cada parte de su rostro, al grado de que la vena en la frente le palpitaba visiblemente. - Si me recuerdas mi delito tal vez pueda darte una explicación! - Jah.....eres un cínico..... acabo de recibir un correo de Alan, del presidente de la junta directiva para avisarme que se llevará a cabo una reunión el próximo miércoles para discutir tu destitución como futuro presidente del grupo!!- exclamó sumamente alterado, con la garganta ya seca por el coraje- tanto me odias que pretendes tirar a la mierda el patrimonio que con tanto esfuerzo construyeron y mantuvieron mi abuelo y mi padre?! Declan quedó boquiabierto, todo su rostro se transformo en sorpresa absoluta, sus labios se abrieron en su totalidad y su ceño se contrajo ante semejante afirmación que no tenía razón de ser, mientras su mirada viajaba de su padre hacia Greg, intentando hallar una explicación coherente. - Cóm.....có.....cómo que quieren discutir mi destitución?, bajo que argumento?- cuestionó finalmente pero ya con cierta molestia filtrándose entre sus palabras. - Bajo que argumento?!.... y todavía lo preguntas?!....bajo el argumento de que no eres una persona que represente los principios y valores del grupo.....bajo el argumento de que eres un sinvergüenza, disipado que corrompe la imagen del hotel....bajo este argumento, imbécil!!!- y sin aguardar más, y con suma violencia lanzó sobre el escritorio la carpeta que llevaba en sus manos. - Supongo que tu sabes mucho de principios y valores, no?!- le cuestionó con evidente sarcasmo mientras tomaba los papeles que se habían disipado por el escritorio- un hombre intachable que nunca hizo nada inapropiado!!- concluyó con crudo sarcasmo. Sin embargo, pronto su semblante volvió a transformarse, el rostro de Declan se puso pálido y sus ojos se abrieron de par en par al leer la copia de una carta anónima escrita con recortes de revista: "TU HERMANO NO ES LO QUE PARECE, SE ACUESTA CON LAS EMPLEADAS DEL HOTEL. NO ES LA PRIMERA VEZ. PERO AHORA TENGO PRUEBAS. PASO LA NOCHE CON ESTA CHICA ÉL SABE QUE LO HIZO Y NO LO PUEDE NEGAR. SI QUIERES QUE ESTO NO DESTRUYA A LA FAMILIA, NECESITO UNA CUANTIOSA COMPENSACIÓN. SUFICIENTE PARA CALLAR. NO ME OBLIGUEN A CONTARLO TODO. LA PRENSA AMÁ ESTE TIPO DE HISTORIAS. PRONTO VOLVERAS A SABER DE MI Y TE INDICARE COMO DEBERAS PAGARME" El hombre enmudeció y su reacción instintiva fue revisar lo que acompañaba aquella copia, pasando con creciente rapidez las fotografías que su padre había traído consigo, sintiendo un mareo repentino y una resequedad en la boca imposible de tragar. Y no era para menos, lo que tenía en sus manos era una serie de fotografías de él, acostado al lado de Ellie, abrazados y desnudos, o al menos eso era lo que se alcanzaba a deducir, por las piernas de la joven que se veían casi por arriba de la rodilla y los hombros descubiertos de ambos, sin mencionar la ropa que rodeaba la cama y que fue documentada perfectamente por la persona que capturó el momento, definitivamente era razón suficiente para que los miembros de la junta estuvieran inquietos. - Per....per cómo.....pero cómo consiguieron esto?- replicó revisando nuevamente las fotografías intentando darle sentido a semejante aversión. - Susan- explicó Richard- le llegaron a ella y evidentemente no tardó en enviarlas a la junta, con la excusa de que si no lo hacía, alguien más podría obtenerlas....ahora dime, esta mierda es verdad?!- y con su bastón golpeó la carpeta vacía sobre el escritorio de su hijo. Declan guardó silencio y cerró los ojos mientras sus furicos puños se crisparon aún más contra las fotografías y sus manos temblaban como consecuencia de la furia, y a pesar de que hubiera querido negar lo que las imágenes mostraban, era difícil pues la realidad es que sí, había pasado la noche con aquella joven y finalmente lo que tanto temía había sucedido. - Así que ella obtuvo estas pruebas?!- cuestionó aunque más para sí que para sus acompañantes. - Entonces no lo niegas!!!- gritó Richard totalmente fuera de sí- cómo pudiste arriesgar todo el patrimonio de la familia, nuestro futuro y nuestro buen nombre por una vulgar camarista!!!- reclamó golpeando tres veces su bastón contra el escritorio. Y ante los gritos de su padre, Declan levantó la mirada con una mezcla de confusión y creciente rabia pues al parecer la información que tenían era ya contundente. - No sería el primero de la familia o si?- contraatacó con severidad aunque el labio ya le temblaba de coraje. Richard bajó el bastón y elevó el mentón, su mirada seguía fija en su hijo sin embargo, en el fondo sabía que no podía reprocharle haber actuado de esa manera, no con sus antecedentes y aún así no pensaba permitir que Declan dijera la ultima palabra. - Mira Declan..... no sé por qué decidiste acostarte con una empleada del hotel, no sé si lo hiciste por diversión o solo para joderme, pero vas a arreglar este desastre antes de la junta del miércoles, porque no pienso permitir que nuestro patrimonio caiga en manos de Susan y menos en las del imbécil bueno para nada de Aarón.....entendiste? - Vaya!!!- exclamó Declan, guardando las fotografías en la carpeta y cerrándola con un golpe seco mientras se levantaba para enfrentar a su padre- no crees que es un poco tarde para considerar eso?.....ahora si te preocupa que el patrimonio de la familia caiga en manos equivocadas, pero eso no pareció importarte hace años.....y en todo caso, si me acosté con ella o no, no es algo de lo que puedas juzgarme.....al menos yo estoy soltero!!!- le grito mirándolo fijamente, Richard se mordió la lengua, aunque su boca se frunció en un gesto de coraje, dolor y frustración, por lo que tuvo que apretar fuertemente la empuñadura de plata de su bastón, pese a que sus manos no dejaban de temblar. - Arregla este desastre!!- le exigió dando media vuelta y sin más se apresuró a la salida de la oficina con un paso violento pero constante, cerrando la puerta con un tirón tan fuerte que el ruido resonó por todo el lugar. - Qué pasó aqui?- intervinó Greg que durante toda la discusión se había mantenido en silencio y hundido contra su asiento, dejando que padre e hijo resolvieran sus conflictos. - El maldito escandalo que quería evitar!!- repuso Declan extendiendole la carpeta con las fotografías y la carta. Su amigo la tomó de inmediato y su reacción fue exactamente igual, una reacción de sorpresa, preocupación, incredulidad, indignación y molestia, todas dibujadas en su convulso rostro. - Mierda!!!- fue la única expresión que pudo salir de sus labios, mientras guardaba las fotografías y miraba fijamente a Declan- y ahora qué?! - No sé que carajos está pasando aquí.....pero no es una puta casualidad que le llegaran a Susan, esa araña ponzoñosa siempre ha querido hacerme a un lado y meter a su "tesoro" a la presidencia......- exclamó con los puños fuertemente apretados y con el semblante rojo por el coraje- y esto....- señaló con su dedo índice, que ya estaba peligrosamente blanco, la carpeta que Greg deslizó con precaución sobre su escritorio- esto le da la excusa perfecta.... con un demonio!!!- grito lanzando su taza de café contra la pared de su oficina, dejando un rastro color marrón sobre el fino sofá. - Crees que esa chica se haya espantado porque la descubrimos ayer?- teorizó Greg, consiente que no era momento de perder los estribos, dejando que su amigo se moviera de un lado a otro para intentar calmar su rabia- y entonces decidió adelantar todo, enviando esta carta?! - No lo sé.....ya no lo sé.....pero no es coincidencia, esas fotografías fueron tomadas en el momento justo, ni antes ni despues, no son reveladoras ni definitivas pero si abre la puta puerta a la interpretación......y si la mesa directiva lo cree.....estoy jodido!!! - Tú y todo el consorcio!- indicó su amigo sabiendo que de ser Susan o Aarón los siguientes en asumir la presidencia la larga trayectoria acabaría en un segundo- pero y ahora? - Ahora tengo que pensar fríamente....tengo que saber qué papel jugo esa jodida empleada en todo esto..... - No crees que tal vez....todo fue obra de tu media hermana?!- Greg empezaba a sospechar que esto iba más allá de una empleada del hotel. - No sé si esa niña se asusto y se valió de Susan para conseguir algo.....o ella y mi hermana están juntas en esto desde un principio, pero están muy equivocadas si creen que lo voy a aceptar sin pelear.....mi mamá trabajo mucho y puso su vida y alma en este hotel como para dejar que la araña esa y su "tesoro" se queden con todo.....y que además tengamos que mantener a una vividora- y al fin se detuvo totalmente, con la mirada fija en la ciudad que se extendía frente a él y los brazos detrás de la espalda y a pesar de la agitada respiración que no lograba controlar del todo, Declan parecía más tranquilo, peligrosamente tranquilo. Greg lo observó en silencio pero no pudo evitar sentir preocupación y lastima, y no por su amigo, sino por Susan y Ellie quienes lo estaban acorralando innecesariamente, lo que lo volvía más peligroso y en ese estado Declan era capaz de todo, incluso de cobrar favores a viejos y poderosos conocidos, todo con la única intención de resguardar lo poco que le quedaba de su mamá. - Necesito el expediente completo de esa mujercita!- pidió después de un largo silencio. - Para qué?, qué vas a hacer?....ya tienes lo suficiente! - Eso no importa, solo tráeme el expediente completo....TODO.....todo lo que Recursos Humanos tiene, tu departamento tiene acceso más directo y no levantaras sospechas.....necesito que Susan crea que me tiene del cuello! Y aunque quisiera replicar, tal vez intentar razonar con él, Greg sabía que era tiempo perdido, que en las condiciones en las que se encontraba era mejor seguirle la corriente y darle lo que pedía antes de despertar más su furia, y simplemente asintió, saliendo de inmediato de la oficina, dejándolo solo con sus pensamientos y elucubraciones. Y unos pisos abajo, ajenos totalmente a la tormenta que se gestaba en presidencia, el sonido de los carros de limpieza, el rumor de las conversaciones entre camaristas y el olor al desinfectante, llenaban el ambiente, Ellie caminaba a paso mecánico, con la mirada fija al frente pero sin ver realmente nada, a su lado, Lydia empujaba el carrito y la observaba de reojo, desconcertada por la rigidez con la que la joven sujetaba su libreta de asignaciones y la falta de conversación que formaba parte imprescindible de su día a día. - Entonces....- empezó Lydia rompiendo el silencio con cautela- cómo te fue el viernes?, pensé que me ibas a escribir el sábado a primera hora. Ellie parpadeó, apenas reaccionando, como si la voz de su amiga llegara desde muy lejos, y se obligó a forzar una sonrisa pequeña que no alcanzó ni siquiera a rozar sus ojos. - Bien- respondió, moviendo la cabeza con un asentimiento demasiado rápido y preciso- todo bien.... fue.... un evento largo, ya sabes cómo es eso. Lydia frunció el ceño sumamente confundida, Ellie nunca hablaba así, sobre todo después de lo emocionada que estaba para acudir al evento de aniversario; ella siempre describía todo con detalles, con emoción o con quejas, pero nunca con esa neutralidad que sabía amarga, aún así, decidió insistir, suavizando la voz. - Y Aarón?, sí te trató como una reina?, te veías tan bonita en la foto que me enviaste.... pensé que seguro te llevaría a cenar después o algo así. Pero la joven solo pudo tragar saliva, cerrando sus dedos con más fuerza alrededor de su pequeña libreta, mientras su sonrisa se tensaba aún más, al grado que sus mejillas comenzaban a doler. - No....no sé...- y sin importar el desinterés y diversión que intentaba mantener, su voz tembló sin que pudiera evitarlo, lo que bastó para que su amiga la mirara con más atención- fue....fue una fiesta más larga de lo que pensé y al final.....solo nos....despedimos. - Solo se despidieron?!- la mujer levantó una ceja, intentando sonreír pero la actitud de su acompañante estaba lejos de ser divertida. - Si- exclamó Ellie rápidamente, casi de forma atropellada- solo.... ya sabes cómo son esos eventos, muchas personas, mucho ruido, me cansé y le pedí que me llevara a casa. Y sin ahondar más siguió caminando, pero para Lydia era evidente que había algo que no encajaba, Ellie no solo sonaba cansada, sino quebrada y cada vez que intentaba mirarla de frente, la joven giraba la cabeza hacia el otro lado, fingiendo revisar la numeración de las habitaciones. - Ellie, estás segura que estás bien?- preguntó con más firmeza- te ves.... no sé, distinta.....como si no hubieras dormido nada. - Estoy bien- repitió sintiendo que las palabras se deshacían dentro de su boca- solo bebí más de lo que debía!!- pero su voz se quebró al terminar esa frase que era tan dolorosa como verdadera, provocando que Lydia detuviera el carrito. - Oye.... mírame- pidió, extendiendo una mano para tocar su brazo. E instintivamente Ellie dio un pequeño salto hacia atrás, como si el contacto le hubiera quemado la piel, confirmando las sospechas de que no se encontraba del todo bien. - Qué demonios te pasó en esa fiesta?- preguntó en voz baja, no de enojo, sino de preocupación, Ellie tragó saliva, y por un segundo creyó que iba a romperse ahí mismo, sus ojos ardieron, pero se mordió la lengua con fuerza, obligándose a contener todo, pues no podía llorar, ni temblar, simplemente no podía ser descubierta. - No pasó nada....por favor, no insistas- susurró, suplicante, casi inaudible- además aún no hemos terminado.... nos faltan cuatro habitaciones e ir al décimo piso!- y aunque el brillo húmedo en sus ojos era evidente, aún así Ellie mantuvo la sonrisa, mientras Lydia guardó silencio, observándola con una mezcla de preocupación y desconcierto, su amiga se le deshacía enfrente y no tenía idea de qué o quién la había dejado así. - Está bien- cedió al fin consciente que no obtendría ninguna otra explicación- pero si necesitas hablar.... sabes que estoy aquí, cierto?! Ellie asintió varias veces, demasiado rápido otra vez, pero no dijo nada más, porque no podía, así que solo siguió caminando, respirando hondo, tratando de no vomitar de nuevo cuando un aroma a perfume masculino salió por una puerta abierta, e inevitablemente su mente regresó a la noche del viernes y a aquella suite. Un gesto que su amiga observó de cerca con interes y preocupación, pero se limitó a caminar a su lado, acompañandola en silencio hasta que se sintiera libre para hablar. Pero una estruendosa y muy alegre carcajada rompió el breve silencio, llamando la atención de las dos camaristas que se enfilaban a la última habitación del piso, descubriendo que el ruido provenía de una de las habitaciones que tenían asignadas, cuya puerta estaba abierta apenas lo suficiente y que se balanceaba repetidamente; hasta que de pronto, una figura femenina emergió entre risitas y jadeos. Era una chica joven, no mayor que Ellie, que portaba un vestido de fiesta corto, de lentejuelas plateadas que destellaban con cada movimiento, dejando al descubierto unas largas y bronceadas piernas que se tambaleaban un poco al caminar hacia adelante mientras unos brazos masculinos la rodeaban por la cintura. La mujer soltó otra carcajada estridente cuando unas manos grandes se deslizaron por sus caderas, manoseandola sin disimuló, a lo que ella correspondía con sutiles movimientos. - Ya, suéltame!- dijo entre risas- es hora de irnos.... mis papás seguro ya creen que me fugué, desaparecí desde el sábado en la noche.... y todo por tu culpa!! Y en el acto codeo al hombre que se mantenía oculto tras el umbral de la puerta, lo que le dió la oportunidad de girarse, sosteniéndose del marco con ambas manos y sonriendo con descaro, respondiendo con pequeñas muecas a lo que sea que su acompañante estuviera diciendo. Y tras otra coqueta carcajada, extendió las manos al interior tomando la camisa del hombre, jalandolo hacia afuera con un tirón juguetón, pero en ese instante el mundo de Ellie se detuvo. Pues el hombre que salió de aquella habitación no era otro que Aarón, él estaba ahí, con la camisa arrugada, los botones mal cerrados, la corbata colgando sin atar alrededor del cuello y el cabello despeinado, mientras sus ojos brillaban con el reflejo satisfecho de una noche demasiado intensa. La chica lo volvio a jalar por la corbata hasta que él perdió el equilibrio, chocando contra ella, riendo de lo más feliz. Aarón soltó un gruñido juguetón y la sostuvo por las mejillas con ambas manos, hundiéndose en un beso tan hambriento y sin reservas, que el sonido húmedo del encuentro hizo que Lydia desviara la mirada. Sin embargo, Ellie no pudo, no aunque lo intentó, su cuerpo no le obedeció, y solo se quedó ahí, congelada, con las manos temblando sobre su libreta mientras su garganta se apretaba como si la estuvieran estrangulando. Siendo testigo de como Aarón terminó el beso, le sonrió a la chica con la misma sonrisa ladeada que había usado con ella y, sin mirar a los lados, cerró la puerta de la habitación con un movimiento despreocupado, tomando a su acompañante por los hombros antes de empezar a caminar por el pasillo, directamente hacia ellas. Instintivamente Ellie dio un paso hacia atrás, hasta que su espalda chocó con la pared, en cambio Lydia, confundida y sorprendida, se quedó inmóvil observando como la pareja pasaba a su lado sin siquiera verlas, como si no existieran o no le importaran, como si los seis meses de noviazgo jamás hubieran existido. El aire alrededor de Ellie se volvió más denso, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas en un ascenso inevitable y un ardor caliente le inundó el pecho, seguido por un golpe seco en la boca del estómago. - Ellie...- susurró Lydia, siguiendo a Aarón y su melosa acompañante hasta que desaparecieron tras las puertas del elevador- pero qué demonios....ese era Aarón, pero por qué está con otra?, qué está pasando?, no se supone que ustedes....?- continuó tomando a su amiga por el hombro. Pero la joven solo pudo salir corriendo rumbo a las escaleras de emergencia, empujando la pesada puerta de metal con ambas manos, y el estruendo resonó en el pasillo antes de que volviera a cerrarse. Y a toda prisa descendió las escaleras sin mirar atrás, su respiración era un jadeo ahogado y sus manos temblaban tanto que tuvo que sujetarse del barandal para no caer, hasta que llegó al primer descanso. Ellie se recargó contra la pared y sin aguardar más, sacó su celular del bolsillo del uniforme, con dedos torpes, casi entumecidos marcó el número de Aarón, en más de una ocasión, las mismas que no obtuvieron respuesta. El timbre sonaba y sonaba, pero él no contestaba, simplemente dejaba que la llamada terminara en el buzón, desgraciadamente ella necesitaba una explicación, necesitaba saber la razón del por qué su novio abandonó una habitación casi a mediodía acompañado de otra mujer. E insistió una vez más, pero en esta ocasión la llamada se cortó tras el segundo tono, Ellie quedó desconcertada mirando la pantalla, que se oscureció apenas unos segundos para volver a iluminarse con una notificación de mensaje, proveniente de Aarón. Desde luego que no demoró en abrirlo, desafortunadamente la respuesta que encontró solo la devastó aún más, pues a pesar de que el mensaje era conciso no dejaba de ser directo. "No me busques más, no vales la pena" Pero lo peor, fue la imagen que acompañaba el texto, una fotografía de ella, en la cama con Declan, dormidos, abrazados y como testigo de que habían pasado la noche juntos.Ellie se quedó observando la imagen incansablemente, pensando en todo lo que esa pequeña fotografía podría implicar, no sabía quienes la habían visto o quienes podrían llegar a verla, lo que pensarían sus compañeros de correrse el rumor, lo que podrían llegar a decir de ella, y peor aún que llegara a manos de su madre. Ya no pudo resistir más, su cuerpo cedió por si solo, y la mano que sostenía el celular cayó a su costado, sin fuerza, sin intención, ya no suspiró, no tembló y no dijo una sola palabra. Las lágrimas corrieron silenciosas por su rostro, pero ya no parecían pertenecerle o importarle, Ellie se perdió mirando un punto fijo frente a sí, como si su mente se hubiera apagado por completo; no pensó en explicaciones, en el trabajo, en Aarón o en si misma. Solo se quedó ahí de pie, con la mirada perdida y el cuerpo ligero, dejando que el dolor pasara de largo porque ya no tenía espacio para sentir.
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