Cap. II -Mi cafe Favorito.-
-Carlos.-
Ufff! Otro dia mas que comienza algo extraño, me levanté muy a mi pesar, después de que mi despertador estuvo molestandome, jajaj si claro, el despertar y mi eterna lucha por levantarme después de haber tenido una noche muy estresante revisando unos documentos de los nuevos cambios y políticas de la empresa familiar que mi padre “Pablo de la Torre” hizo crecer junto con mi madre “Ana Graco”. Ellos se conocieron de la manera más inexplicable que podría ser, cada vez que nos cuentan su encuentro, para ellos es la manera más romántica y especial de conocer al amor de su vida. Siempre terminan mirándose a los ojos y derramando miel sobre hojuelas. En el fondo siempre he considerado que es también muy romántico. La familia de mi madre tiene un nombre muy prestigiado en el ambiente empresarial y un nivel económico muy sustentable. Ella decidió abrir su propio imperio después de que mis padres decidieron casarse.
Me llamo Carlos de la Torra Graco, soy el cuarto hijo de 6 junto con mis padres y mis dos hermanas mayores, Ana y Patricia, ellas tienen 35 años son gemelas idénticas, no sabras distinguirlas solamente que sepas cuando están sonriendo, porque Ana es más seria que Patricia.
Ana que es abogada, está casada con Braulio Ponce,su único y verdadero amor; un hombre de buena familia y lamentablemente no han podido tener hijos, ya que cuando mi cuando estaba pequeño sufrió un problema clínico que ahora no le permite hacer más grande la familia, decidieron adoptar por mutuo acuerdo un par de sonrisas que son nuestra alegría, Samantha y Claudio ahora tienen 3 añitos los dos, por la edad, no es muy complicado adivinar que son hermanitos y cuates.
Patricia, es la más alegre de la familia; ella decidió no volver a tener una relación después de que rompiera con su último novio, tampoco es como que hubiese tenido muchos noviazgos; pero el último sí que le hizo pedacitos su corazón. Ella está muy entregada a su trabajo, es Contadora Fiscal y es muy buena en lo que hace. No se le escapa ni un centavo como dice...
Después sigue mi hermano Pablo, que es mayor que yo por tres minutos, jajajaj si, exactamente yo tambien tengo un hermano gemelo, tenemos 30 años, es el abogado de la familia, un mujeriego de pocos, que solamente no ha podido encontrar a la mujer que le haga ver su suerte como él se la hace ver a cuanta chica se le presenta ya sea en sus mega fiestas con su amigos, mis padres han hablado con él para que cambie su manera de tratar a las mujeres, porque consideran que exagera en su libertad para divertirse. Después le siguen mi hermano Jaime y mi hermana Sahara, y no, ellos no son gemelos, ni nada por el estilo Jaime tiene 20 años está cursando la carrera de Diseño gráfico y Sahara tiene 14 años, pronto cumplirá sus 15 y se le está organizando una fiesta de ensueño como ella nos dice. Ha invitado a cuántos amigos ha querido, ya que tiene la carta abierta, puesto que mi familia es dueña de algunos salones de eventos y hoteles en el país, entre otras pequeñas empresas.
Estoy organizando mi agenda para revisar mis tiempos y mis reuniones de trabajo pero, también para hacer lo que tanto me gusta, que dicho sea de paso, iré en la mañana a mi café favorito, y digo mi café favorito, porque es mío!; y no lo digo con arrogancia ni que suene prepotente o presumido, lo digo con orgullo ya que desde que tengo 18 años me esforcé para conseguir ese negocio pues en mi familia corre la sangre de los negocios y se nos da por naturaleza.
Cuando estaba pequeño tendría unos 6 años y junto a mi amigo Sergio, nos gustaba ir a este local porque preparaban unas donas riquísimas, el lugar es acogedor y emblemático, aunque tiene muchos años en esa esquina sin mencionar que queda muy cerca de la empresa familiar, sigue teniendo ese toque hogareño que me encanta. Con el paso del tiempo me hice amigo de los hijos de los dueños, a los cuales les encantaba atender personalmente a los clientes y sobre todo a los pequeños porque decían que serían sus clientes futuros; y no estaba tan equivocados.. Yo, siempre me quede con esa impresión maravillado. Fuimos creciendo y cada quien fue tomando rumbos distintos, los hijos de Ana y Pablo, como solía decirles, fueron a estudiar a extanero, Susana, Amelia y Guillermo. Ana y Pablo, quedaron solos a cargo de la pequeña cafetería que con el paso de los años creció cada vez más por el sabor, y el trato que daban a sus clientes. Desde que comencé mi etapa de enamorado, el cual es muy extensa, solía llevar unas cuantas chicas a desayunar o comer, para conquistarle el estomago, jajaj sonara raro, se que eso es lo que las chicas deben hacer a los chicos, pero a mi me encantaba enamorar en ese lugar. Cuando digo que a unas cuantas, me refiero a que tenía mi selección de cuales merecen ese privilegio de mi parte.
Al poco tiempo de yo, cumplí 25 años,.Ana y Pablo fallecieron y la cafetería ya no era lo mismo sus hijos no le daban el mismo valor que ellos y fue decayendo poco a poco. Un dia me levante con la idea de comprarles el lugar y con esfuerzo entre los empleados y yo, hicimos que volviera a tener el mismo corazón que Pablo y Ana le habían dejado. Me comprometo a mi mismo que llevaría su misma alma y todos los empleados que estaban trabajando desde hace muchos años, los adoraban y por supuesto que estuvieron de acuerdo. Se que la imagen que refleja la empresa que tiene mi familia no se proyecta en mi pequeño bebe, como le digo yo. A decir verdad a mi me fascina, no puedo describir lo que siento al ver tanto a mis clientes y empleados felices en este proyecto.
Mis padres, suelen ir algunas veces al mes a desayunar, para darse un momento para ellos, es un gran ejemplo de amor, respeto y cariño el que nos han demostrado, porque tampoco ellos la han pasado muy facil en su matrimonio. Cada vez que tengo oportunidad de verles en el café, me felicitan por lo bien que permanece ese lugar,