Inevitablemente tuya

1997 Words
Emanuele Ferrara había planeado abordar aquel tren no solo por el acto de inauguración para representar a su compañía sino además para sorprender a su novia y no podía evitar sentirse emocionado, — Valentino, luego de hablar con Patricia voy a apagar el teléfono, es fin de semana y no debería haber contratiempos pero no deseo ser interrumpido a menos que sea algo de gravedad. . — Tranquilo, como tu amigo además de empleado se que intentas aprovechar al máximo el tiempo que se encontrara en la ciudad. — Deseo compartir un paseo romántico luego de un largo tiempo que ha estado fuera debido a sus exigencias laborales. — Es el amor de tu vida. — Así es, la única mujer con la que he imaginado compartir el resto de mi vida. — No te pongas ansioso ya veras que todo saldrá perfecto. — Realmente estoy más tenso que cuando me reuno con empresarios despiadados. — Por supuesto, eso es tu día a día y tienes el don de la visión para reconocer las oportunidades, en materia de amor todo es distinto. — Y Patricia cada vez que intento tocar el tema siempre lo evade, pues su carrera como actriz está en su mejor momento y es muy solicitada. — Mantente positivo, te deseo suerte amigo, cuando estés de regreso espero que me cuentes con lujos y detalles. — Por supuesto. “Llegue primero al tren, porque Patricia debe cumplir con una reunión con su agencia de representación antes de unirse a mi, espero que todo vaya bien para ella y asi sera una triple celebración” Pero los minutos pasaron y con ellos la paciencia ante la espera, Patricia no terminaba de llegar así que decidió ir a la ceremonia de inauguración y aprovechar de tomar algo en el bar para relajarse y ¿por qué no?, quizá comer algo. Camino por los pasillos llenos de personas, observó a las parejas tomadas de la mano deambular de un lado a otro, observando tiendas y compartiendo de aquellas instalaciones y sonrió, solo esperaba estar como ellos en las próximas horas, Patricia era fascinante pues ella era tan exitosa en su carrera como él, pero en el fondo quería que no postergara mucho tiempo más su vida juntos. Llegó a un salón central que abarcaba un vagón entero y que estaba preparado para la celebración, — Aquí está con nosotros el señor Ferrera por favor vamos a recibirlo con un aplauso. — Agradezco a todos los presentes brindarle una oportunidad a este nuevo tipo de viajes recreativos y esperamos sea de su agrado, disfruten de la experiencia y estaremos otorgando algunas sorpresas en las diferentes actividades organizadas por las diferentes estancias, en nombre de grupo Ferrara les doy la bienvenida. — ¿Nos cuenta alguna anécdota antes de que parta de su base de salida?— , preguntó un periodista. — Este es uno de los proyectos en que más he dedicado mi esfuerzo y voluntad, hubo algunos obstáculos pero estamos seguros que este tren podrá generar empleo y mejorar significativamente la región. Tenía especial interés en pueblos pequeños y pintorescos, de hecho, ya poseía propiedades en muchos de estos, con poca población era más fácil y rápido el manejo de los permisos con los entes de gobierno y trabajar en conjunto con la comunidad. Luego de saludar y cumplir con los aspectos formales finalmente se decidió a cenar algo ligero por si se le unía Patricia, pero cuando estaba por terminar de comer se acercaron dos hombres a su mesa, quienes le miraban llenos de molestia e impotencia. Pero Emanuele quien siempre intentaba resolver los asuntos con la razón, ni se inmutó, les miró con amabilidad y decidió hablarles, — Buenas noches caballeros, ¿Cómo están?— , de inmediato ambos tomaron asiento. — Pues debido al tema que trataremos bastante alterados— , dijo el mayor de los dos hombres. — Queremos que saque sus maquinarias y personal de nuestra pueblo, no vamos a ceder— , dijo el más joven. — Señores, primeramente, lo mejor es calmarse creo que en primer lugar no les conozco y no se de cual pueblo o ciudad me hablan. — Le hablamos de la que está gestionando su compra recientemente, la última estación para este tren, queremos que sepa que no hay acuerdo que valga, el desarrollo de su proyecto en el que ha sido nuestro hogar solo traerá la destrucción del ecosistema y nos perjudicará a los que vivimos allí. — Les he permitido que se sienten a mi mesa, he sido amable y les escuché, pero respecto a su reclamo tengan en cuenta que no solo ya tengo el permiso de la junta municipal, sino que cuento con el apoyo de la mayoría de los habitantes de la comunidad, así que si ustedes no están de acuerdo y no creen en mi palabra no hay nada que hacer. — Joven es que usted no está escuchando, estamos dispuestos a lo que sea para impedir tal trabajo. — Y yo le respondo que ustedes no me conocen, lo mejor es que estén dispuestos a llegar a un acuerdo y evitan comenzar una guerra, como deben imaginarse tengo contactos y pronto todo podría complicarse para ustedes. — ¿Nos está amenazando?— , respondió el joven. — Tómenlo como quieran, pero me levantaré en cinco minutos de esta mesa y si tienen algún inconveniente deberán tratarlo con mis abogados, cuando baje de este tren iré tras su pueblo, nadie se meterá en una guerra conmigo por ayudarles a ustedes — Que despiadado, ya veo porque es tan exitoso como dicen— , dijo el señor temiendo que aquella confrontación le hiciera caer sus planes. — Como lo dije antes, no tiene ni idea de lo que soy capaz de hacer. Los hombres se miraron el uno al otro, no les quedaba alternativa de continuar con el plan que pensaron en un principio pues lo que menos les preocupaba era el destino de su empresa, para ello lo que proponía aquel ser era algo que les afectaría la salud además de su economía, solo era cuestión de tiempo. El mayor hizo un gesto con la cabeza e intentó distraer a Emanuele mientras el menor colocaba una droga en su bebida, — Por favor hablemos, mientras tomamos algo, supongo que tiene sed, después de todo lo que hemos hablado. — Brindemos para encontrar solución pacífica y respetuosa a nuestra situación— , propuso ahora el más joven de los dos hombres y Emanuele habiendo sido educado de manera tradicional tenía como regla de negocio nunca se despreciar una invitación pues eso generaba más tensión. — Pero yo solo bebo agua, así que levantemos nuestras copas y juntémoslas en favor de la solución de nuestros conflictos. Pero Emanuelle de inmediato que ingirió el vital líquido se sintió aturdido, la lengua parecía enredarse cada vez que intentaba hablar, por lo que se levantó y se excusó creyendo que se trataba de un simple malestar, caminó por los pasillos con cautela intentando llegar a su camarote, pero estaba siendo perseguido por aquellos que se habían declarado sus enemigos. Mientras tanto Gina se encontraba expectante mirando a la puerta desde la cama con una postura sensual en espera de poder reconquistar a su novio regalándole lo que él tanto ansiaba por meses. “No puedo dejar de sentirme nerviosa, será ¿por qué dormí de más por el antigripal que bebí o por el hecho que no puedo ver más que siluetas sin no tengo puesto mis lentes? Sería por poco tiempo y le prometieron que lo tendrían listos al día siguiente así que intentó prepararse para la ocasión especial con la ropa sexi que habia comprado y la luz apagada, no sabía qué hacer, si esperarle allí o ir a su camarote, pero después de pensarlo un poco se decidió a ir a conquistar a su destino. “Si he llegado tan lejos como endeudarme aún más en la tarjeta de crédito, molestar a mis compañeras de trabajos y demás, debo continuar adelante con sus planes de reconquistar a mi novio”, así que se levantó para colocarse la bata a juego Emanuele estaba confundido por el efecto de la droga, logró llegar a su habitación arrastrándose prácticamente hasta la cama, dejó la puerta sin seguro por si llegaba su novia y no encendió la luz pues esta le hacía doler los ojos, había comenzado a ver borroso y le pareció que con la iluminación que brindaba la luna a través de la ventana era suficiente. De pronto se abrió la puerta y por unos segundos pensó atemorizado que se tratara de los dos hombres, pero al detallar la imagen se notaba que se trataba de un cuerpo femenino, — Hola amor, te estaba esperando. Ella solo suspiró y su respiración era agitada. Se sintió feliz, finalmente la mujer que tanto amaba estaba allí pensó por un momento que al menos la noche no estaría completamente arruinada si lograba al menos pedirle matrimonio, sin embargo, cuando ella se acercó a él lentamente, con cierta timidez y con un caminar sensual decidió postergar su petición para después de que tanto sus cuerpos como sus almas fueran uno solo. En silencio la beso, sus labios sabían a miel y se sentían mucho más suaves que antes, quizá solo era el efecto de lo que tomó pero juraba haberla sentido temblar entre sus brazos, continuó su avance y se animó ante sus suspiros, parecía que el tiempo que llevaban separados le habían hecho apreciar mucho más sus formas, su olor y hasta su cabello. La amaba tanto que quería que ese momento, esa unión de sus cuerpos y almas durara para siempre, cuando juntos llegaron al éxtasis fue como si encontraran un hogar, uno era la extensión del otro así que permanecieron abrazados por un largo rato, besándose. — Te amo, mi princesa, eres el amor de mi vida, quiero vivirlo todo contigo a partir de ahora y con el tiempo formar un hogar y ver crecer a nuestros hijos, para mí fue una bendición encontrarte, siempre me has apoyado tanto, espera un momento para hacer esto como es debido como lo planifique desde hace tiempo. Se levantó dejándola sola en la cama y fue a buscar entre sus bolsillos del pantalón la pequeña caja, — ¿Aceptas ser mi esposa?, te prometo amarte y comprenderte, respetar y apoyar tus sueños y que ambos construyamos un futuro juntos. Gina pensó en que todo lo pasado valía la pena por este momento, se sentía totalmente feliz y plena, al fin el destino le había sonreído, quizá no sería una princesa como la de los cuentos ni se casaría con un príncipe millonario, pero sin duda lo haría por amor, así que extendió su mano y él colocó el anillo, sus ojos se llenaron de lágrimas de felicidad, — Esto es mucho más hermoso de lo que había imaginado, pensaba que no era importante para ti. — Eres lo único importante para mí, estás por encima de todo y de todos, sin ti no sería feliz no podría sonreír, es más moriría en vida, no llores amor, pues si algo deseo es convertir cada día en alegría para ti, te amo Patricia. — Y yo a ti Lorenzo. En ese momento el tiempo pareció detenerse en un instante, — ¿Qué nombre dijiste?— , preguntó el alterado. — Lorenzo, así te llamas, ¿Quién es Patricia?— , respondió ella sin entender nada pensando que se trataba de una broma. — Yo no soy Lorenzo soy Emanuele y Patricia es mi novia, ¿Quién rayos eres tú y que haces en mi habitación? — ¡Auxilio!, ¡Alguien que me ayude!, ¡esta es la habitación de mi novio, no es la tuya! Era el desastre, ambos se habían acostado con un desconocido engañando a sus parejas y preguntándose porque el otro no se había dado cuenta.
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