La puerta es tocada y mi corazón palpita fuerte —Adelante —Le di la autorización y mi esposa luce hermosa un tanto descolocada, pero hermosa, tal vez nos escuchó hablar, por eso no quería que estuvieran cerca de mi familia temo que dañen la unión que existe entre nosotros. Ella camina y se posa a un lado, yo como un caballero me levanto de mi silla y le ofrezco asiento, su dulce sonrisa me brinda un poco de alivio, mamá le habla directamente a Amaia. —Están haciendo excelente trabajo, las niñas son muy respetuosas, sus modales son impecables y se nota que amas a mi hijo —Mamá me sorprende nunca había sido tan gentil con alguien, espero que ese cambio sea de verdad y no me mientan. Amaia se sonroja —Gracias aprecio mucho su comentario, es grato saberlo, en realidad amo a las niñas como si

