MADDIE –Hemos llegado. Favor de bajar en orden, les iremos dando su equipaje por turnos. Quito los audífonos y los guardo en mi bolso, sin duda el cambio de clima se siente de inmediato. Cuando bajo del autobús veo que hay otro autobús, somos dos grupos de estudiantes. El hotel se ve rústico, pero amplio. Miro hacia arriba, los árboles tan altos, el cielo en una escala de azules, todo se ve divino. –Del quince al veinte, puede venir por su equipaje. Yo soy el dieciséis. Camino para recoger mis maletas. –Ay, creo que se atoró– dice la chica intentando jalar mi maleta. –Permíteme– la detuve antes de que me rompiera la maleta. Intenté sacar mi maleta, y lo hice con éxito, salió sin ningún rasguño, pero- –Ouch. Me caí, encima de alguien. –Ay, disculpame. Me giré para ayudar a la

