Despertar en esta cama de hotel es un sueño que nunca imaginé, cuando uno viaja siempre extraña su propia habitación, el lugar donde duerme, pero definitivamente podría acostumbrarme a esto. A diferencia de lo que pensé dormí como una bebe, quedé inconsciente desde que apoyé la cabeza en la almohada, hasta ahora que el sonido del despertador me ha quitado de mis sueños. Me levanté sin mucho apuro, puse el despertador bastante temprano así que tengo tiempo para hacer todo lo que debo de forma tranquila. Fui directo al baño y me introduje en la ducha, abrí el agua caliente, definitivamente las duchas son mágicas sin importar el punto donde te las des, siempre tienen el poder de mejorar todo. Al igual que siempre me tomé mi tiempo, lave mi cabello, mi cuerpo y cuando me sentí lista salí del

