Salí de la casa hecha un manojo de nervios, dando pasos lentos porque si camino más rápido siento que caeré debido a la ansiedad que traigo conmigo. Por este miedo las piernas me tiemblan sin control, como una niña que está aprendiendo a caminar, no sé cómo manejarlas, como mantenerlas fijas siguiendo mis órdenes sin estar tambaleando de un lado al otro. Esperó que el señor Howland no se de cuenta de ello porque que vergüenza que me vea en este estado. Además, también traigo ese nudo que se forma en el pecho cada vez que te enfrentas a situaciones nuevas o complicadas y esto es ambas, nuevo y complicado. Este nudo que parece cortar la respiración evitando que el aire ingrese o salga de mis pulmones, o mi pecho, también interfiere con todos mis sentidos, no veo claramente, me muevo por in

