Viernes, 20 de Julio de 2007.
Pasado.
- ¡Scotty!- El grito energético del pequeño niño retumbó por toda la casa en cuanto entró a esta, y al no recibir respuesta alguna, caminó hacia la cocina, encontrándose a la madre de su mejor amigo vaciando una bolsa de comida y colocando esta en los estantes y la nevera-. Hola señora Mikaelson- Sonrió enseñando los dientes que tenía aún, ya que a sus siete años, le faltaban tres-.
- Hola, cariño- Sonrió la mujer, inclinándose para darle un abrazo al pequeño, quien le dio un beso en la mejilla torpemente-. ¿Buscas a Scott?- El menor asintió-. Está arriba, no se siente muy bien, hoy no podrán jugar juntos porque se lastimó la pierna jugando fútbol hoy.
- Si, lo sé- Contestó el menor, sabiendo que su mejor amigo se había lastimado la rodilla hoy en la escuela porque Bradley Turner lo había empujado cuando jugaban fútbol en la cancha-. Scotty está así por culpa de ese bravucón de Bradley Turner. ¡Él es un tarado!
El menor se cruzó de brazos y frunció el ceño al recordar el momento en el que Bradley se había metido con su mejor amigo.
- Si él y su tonto grupo se siguen metiendo con Scotty les romperé la cara- Gruñó torpemente aún de brazos cruzados y con su ceño fruncido lo que provocó que la madre de su mejor amigo soltara una risita al ver lo adorable que el menor se veía enojado-.
- Ya fui a hablar con el director sobre esos bravucones, y la verdad no puedo creer que él no haya hecho nada aún para que no se metan con Scott- Comentó la mujer, y el pequeño la tomó de la mano para mirarla con seguridad y valentía-.
- No se preocupe, señora Mikaelson- Dijo sonriente-. Yo me encargaré de Bradley y su grupo para que no se vuelvan a meter con Scotty. ¡Les partiré sus caras de tarados!
La mujer se echó a reír y le alborotó el cabello al menor, quien hablaba enserio sobre caerse a golpes con Bradley y su grupo por Scott. Cody estaba dispuesto a todo cuando se trataba de su mejor amigo.
- ¡Okey! Ve arriba con Scott, le alegrara tu visita- Le dijo la mujer dulcemente al menor frente a ella, a quien se le iluminó los ojos cuando se dio la vuelta para subir a la habitación del moreno-.
- ¡Scotty! ¡Scotty!- Gritó enérgico el menor, mientras que salió corriendo de la cocina para subir rápidamente por las escaleras en dirección hacia la habitación de su amigo-. ¡Scotty! ¡Llegué, Scotty!
Cody había corrido tan rápido que ya estaba enfrente de la puerta de Scott, y no dudó dos veces en entrar al instante y correr a la cama de su mejor amigo para tirarse sobre ella, sorprendiendo así al moreno.
- ¡Cody!- Exclamó el moreno sorprendido, y alegre por su visita, lo abrazó fuerte-.
El castaño se separó del moreno segundos después, y lo miró de arriba abajo. Notando que el moreno tenía una raspada en su rodilla hinchada.
- ¡Bradley Turner es un tonto!- Exclamó el castaño, observando lo que Turner le había hecho a su mejor amigo-. Si vuelve a meterse contigo ¡le partiré la cara!
Scott se sentó sobre la cama, y abrazó con cuidado sus piernas, tímidamente.
- No quiero que te metas en problemas por mi culpa, Cody- Susurró el moreno cabizbajo-. No me defiendas más.
- ¿Entonces qué quieres que haga? ¡Bladley y sus amigos siempre te pegan y tu no haces nada, Scott! ¡Tengo que defenderte!- Exclamó entre pucheros el castaño, sentándose junto al moreno para copiarlo y abrazar sus piernas también-. No dejaré de defenderte.
- Yo... Yo- Titubeó el moreno con timidez, abrazando más fuerte sus piernas-. No... No quiero que ellos te lastimen por mi culpa, Cody.
El castaño se acercó aún mas a su amigo, y lo abrazó. El moreno se sorprendió ante ese repentino abrazo y levantó la mirada de sus piernas para encontrarse con los brillantes ojos de Cody Gilbert.
- Jamás dejaré de defenderte, Scott- Prometió el castaño, y entonces depositó un beso sobre la cabeza de su amigo-. Siempre estaré a tu lado, por siempre y para siempre.
***
El pequeño Cody después de haber vuelto a casa de visitar a su mejor amigo, se había instalado en la sala de estar para ver tv. Se encontraba mirando su canal favorito: Dicovery Kids. Mientras estaba sentado en el suelo y esperaba a que su madre hiciera la cena.
Sin embargo, la madre el pequeño Cody entró a la habitación repentinamente muy arreglada con maquillaje, vestido y tacones. Se acercó para darle un beso en la frente a su hijo, y él la miró con cierto asombro y confusión.
- ¿Qué pasa, mami?- Preguntó el pequeño confundido, al notar que su madre saldría a casa esa noche-. ¿Ya la cena esta lista?
- Primero: Saluda. Tenemos visitas- Mencionó la mujer, ignorando la confusión de su hijo, y señaló con la mirada hacia el pasillo de la entrada-.
El pequeño aún confundido, siguió la mirada de su madre y se encontró con dos figuras que sobresalían de las sombras del pasillo. Una mujer esbelta y sonriente, y un adolescente misterioso e inquietante.
El castaño niño escudriñó a ambas personas, y sintió un leve escalofrío cuando miró fijamente a los ojos al adolescente... quien lo miraba con frialdad y oscuridad.
- Cody, voy a salir a una pequeña fiesta con mi amiga- Comentó la madre del menor-. Te vas a quedar esta noche con su hijo, Kai.
Una simple decisión de la madre de Cody, sería el peor error que llegó a cometer en ese momento, al dejar a Cody con Kai, quien dejaría un trauma inolvidable en la vida del pequeño Cody Gilbert esa noche...