Han pasado varias semanas desde el infarto de la mamá de Hikaru, fueron una navidad y año nuevo muy diferente para la familia, que se dividían el cuidar y estar al pendiente de ella. El señor Mitsuke dejo a cargo por unos días el negocio mientras se encontraba su esposa en el hospital, luego se retiraron a una casa que tenían en Kioto, gracias a los cuidados y a la visita constante del medico familiar, se recuperaba de manera satisfactoria.
La señora Marina poco a poco iba recuperándose y después de que fue dada de alta, trato de regresar a su rutina normal, cosa que su familia no la dejo, la consentían demasiado, aunque si eran estrictos con sus medicamentos y sus horas de ejercicios. Ella acepto, tenia un buen equipo de trabajo así que estaba tranquila.
Claro no todo eran malas noticias, el director del área de secundaria, entendió el motivo por el cual Hikaru no participaría en el proyecto de música. Lo que si le pidió es que tenía que entregar varias pinturas al óleo con algunas especificaciones. Ella preocupada les pidió los materiales a sus padres y durante su estancia en Kioto se dedico a dibujar los paisajes, los onsen y varios lugares turísticos, así como un par de templos importantes de la ciudad.
Cuando su familia vio sus obras quedaron impactados, saben que ella es muy buena en las artes, la música la respira, la exhala, come y vive por ella. Nunca había intentado pintar salvo los dibujos del preescolar, pero ahora viendo sus pinturas confirmaron que si es una gran artista en las artes.
Semanas después cuando llevo sus pinturas al colegio, sus profesores quedaron gratamente sorprendidos, pidiéndole que hiciera varias pinturas para el festival de primavera. Ella por supuesto acepta, aunque negando algún pago monetario.
—Amo lo que hago y por ser mi primera vez pintando, son gratuitas.
No sin antes de que registrara y firmara sus obras. Un buen concejo que le dio su padre desde niña. También todas sus canciones, relatos o todo lo que ella hiciera estaban debidamente registrados.
***
Haruna observa a su alrededor y esta satisfecho su departamento estaba muy equipado, tenia lo suficiente en la despensa y solo mañana le llevarían su nueva televisión. Estaba a solo minutos de la universidad, sus padres no estaban felices con su partida, pero si se hubiera quedado en su hogar tardaría horas de traslado.
Esperaba pronto mostrárselo a Hikaru. No habían pasado el tiempo juntos como a el le gustaría. Imaginarla ahí los dos solos hace que su corazón se salte un brinco y un sonrojo llega a sus mejillas. Hikaru se esta metiendo muy hondo en su corazón.
Un mensaje llega a su teléfono y ve que es Asuka Minori, la ubica por que sus padres son muy amigos de los suyos, pero solo eso. Le molesta que lo busque, ya que sabe que intimida a Hikaru.
“-Haruna, espero estés en tu departamento, voy con tus padres”
Él frunce el ceño, ya que no sabe porque están ellos ahí. Minutos después al verlos llegar con semblante serios, sabe que el tema es importante. Después de los saludos iniciales y los padres de Haruna vieran y dieran su aprobación al lugar, toman asiento y entran en materia. Su padre lo mira fijamente, cuestión que lo pone nervioso.
—Musukosan (Hijo) el asunto que nos trae aquí es sobre tu noviazgo con Hikaru-san. Se que es muy nuevo y tu eres ya un adulto, ella es de buena familia y unos buenos socios comerciales, pero ni a tu madre ni a mi nos agrada sus orígenes. Tan solo su físico es preocupante, ese cabello, su forma de vestir tan descuidada.
—Pero su madre se ve igual con su cabello rojizo.
—Si, pero ella es extranjera, no así su hija. Te pedimos, no, te ordenamos que dejes a esa Gaijin.
Un muy molesto Haruna se levanta, tiembla de enojo por lo que dicen sobre Hikaru.
—Pero yo la amo Otoosan, no me pidas que deje a alguien a quien me importa.
—Lo siento, pero es algo que no cambiara. Al contrario, es algo ya decidido, así como tu compromiso con Asuka-chan.
Haruna sentía que estaba en algún lugar bizarro, no creía que le estuviera pasando esa situación.
****
Estaban a nada de empezar las clases dentro del colegio Akai Hoshi, muchos alumnos que ya se graduaron, iban por sus trabajos escolares, a despedirse de compañeros, recogían papeles escolares y certificados de graduación. Hikaru y sus amigas no eran la excepción, estaban ocupadas recibiendo su uniforme nuevo, sus libros y materiales, para su año en preparatoria.
Aunque Akire y Makoto estaban mas preocupadas en los rumores que se estaban esparciendo sobre ella, demasiado mal intencionados, Hikaru estaba tan enfrascada en sus materias y clases que no presto atención a nada que la escuela, ellas no querían molestarla con esas tonterías. Cosas sin fundamento.
Ella ajena a todo, había preparo un disco con una selección de música, unas las cantaba ella y otras de sus cantantes favoritos, para Haruna. Van a cumplir tres meses de novios y no han pasado mucho tiempo juntos, ni cuando fue el 14 de febrero. Hablaban seguido, platicaban por chats, solo eso. Así que se lo daría y le pediría una cita para el fin de semana para que fueran a ver los cerezos. Ya tenía todo pensado, desde la comida hasta el mantel. Quería compensar un poco el tiempo perdido.
—Hika-chan tú puedes— Makoto le aplicaba un poco de brillo labial. —Recuerda ponerte recta, sonreír coqueta y comerte a besos a tu guapo novio.
—¿No es demasiado?
—Claro que no Hika-chan, tienes que estar preciosa y muy besable para que Haruna no se resista—Akire le reacomodaba, el uniforme para que luzca presentable.
Los nervios los traía a flor de piel, con un último suspiro va hacia el lugar donde estaría entrenado Haruna ya que al igual que los demás alumnos, paso a saludar a sus ex compañeros del club de básquet. Llega a las canchas al aire libre, ya que el clima estaba cálido, cuando ella lo ubica, la verdad Hikaru se quedó embelesada, con su imagen sin camiseta, sus músculos marcados, su delgada figura, su n***o cabello mojado. Una estampa diga de verse.
Se sentía una fisgona total, aunque no era la única, Haruna dejaba un rastro de suspiros por el lugar que la verdad le daban celos, pero no se quería distraer de su misión, así que se escondió cerca de los vestidores y pacientemente espero a que terminaran de jugar y así poder hablar con él. No sabe cuánto tiempo paso pero escucha pasos, se asoma muy poco por la pared y ve que viene platicando con Rin, dos chicos, Isao y Yamasaki, compañeros del equipo.
— Oh vamos Haru, no me digas que vas a ir solo a la fiesta.
— Claro que no –dijo suspirando— ya tengo pareja para ese día.
Rin y los dos chicos se miran y comparten una mirada entre avergonzada y cauta.
—Conozco esa mirada Rin— Haruna le increpa a su primo— ¿Qué sucede?
—Ya nos enteramos de que andas muy acaramelado con Tsubasa, es el acontecimiento del año— Un cauto Yamasaki le comenta.
Hikaru se quedó estática ¿Cómo? ¿Qué era ese chisme? ¿Quién habría dicho eso?
— La verdad asta a mí me sorprendió, lo escuche hace poco — dijo pensativo Isao— aunque en este momento están peleados ¿Verdad?
— El rumor que yo escuche, Haruna fue que la encontraste con uno de la preparatoria del club de artes, donde ella esta, besándose a pesar de que se la pasa Tsubasa alardeando sobre el beso que se dieron en la fiesta de sus padres.
—Yo escuche que ahora que estabas de vacaciones ella se la paso saliendo con algunos tipos amigos de sus hermanos de la universidad—Le comenta Rin— aunque eso lo dudo ya que sabes que sus hermanos son muy celosos.
—Aunque lo que nos sorprendió es que tú estés interesado en ella Haruna— Yamasaki con una sonrisa burlona le da una palmada en la espalda a Haruna— Si esa chica parece más hombre que mujer con sus atuendos.
¿No han sentido que se quieren hacer chiquitos, desaparecer o por lo menos echar a correr como locos? Así se sentía Hikaru en ese momento, aunque también tiene unas ganas enormes de matar a alguien. A ella jamás le ha gustado hacer chismes y nunca le prestó atención a los chismes sobre ella y sus amigas, pero que la involucren de tal manera con alguien y que digan esas estupideces era demasiado.
Haruna al escuchar todos esos comentarios, no sabe a quién creerle ya que varios compañeros se lo han comentado y Asuka también se lo confirmo, él pensaba hablar con ella esa misma tarde para aclarar todos esos rumores. Pero el orgullo de un hombre y siendo un adolescente es mas grande que los sentimientos, también estaba harto de la presión que estaba recibiendo por parte de sus padres, por su relación con ella, así que dijo sin pensar:
—Ja ¿Yo fijarme en una niña tonta como Hikaru? jamás –decía muy burlón— Si apenas es una niña, la conozco de siempre y no me agrada demasiado para que sea mi novia o algo así. No niego que baile con ella y la bese, pero si eso es besar no tiene ni idea.
Hikaru no sabía si llorar o pegarle, escuchar esas palabras de boca de Haruna le causaban mucho daño.
— A mí me gustan más mujeres como Asuka, no niñas tontas que se emocionan con animes tontos o son fan de los idols (cantantes) de moda.
Hikaru no lo podía creer, así que como si no creyera las palabras de Haruna sale de su escondite y se acerca decidida hacia ellos.
—Haruna ¿Podemos hablar? a solas
—Lo siento, pero estoy ocupado, así que si quieres decir algo dilo ahora. No puedo perder mi tiempo con niñas como tú.
Hikaru no puede creer su actitud, donde quedo el amigo, el novio dulce y tierno que hasta hace unas horas le envió un mensaje deseándole un buen día, tal vez estaba viendo el “verdadero rostro” de Haruna. Así que guardando el disco discretamente en su falda, se acerca a Haruna.
—Muy bien, no hay problema. ¿Me puedo acercar un poco?
Haruna dudoso asiente con la cabeza y Hikaru desplegando una sonrisa, que después con los años se volvería famosa es sarcástica, pero a la vez peligrosa. Se acerca rápidamente a Haruna y como si tratara de abrazarlo, Hikaru le dice unas mágicas palabras, llenas de dolor, pero al mismo tiempo que marcara su futuro.
—Hasta nunca Haruna.
Con presteza, fuerza y mucho rencor, Hikaru le da una patada en su ingle a Haruna que hace que se doble de dolor, él cae al suelo mientras sus amigos solo ven como él se retuerce. Hikaru no espera si se levanta o si solo comenzara a insultarla, sale corriendo rápidamente de ahí, dejando a adolorido Haruna, que bajito la llama.
Hikaru corre hasta su nuevo salón. Tiene mucho coraje sobre esos rumores, pero más que Haruna y Rin siendo que la conocen de años, pudieran creer ese tipo de cosas sobre ella. Lo que más le dolía era la actitud de Haruna. Encuentra rápido a Makoto y Akire, sin muchas palabras se despide de ellas.
—Me voy a casa, les llamo después.
Sale rápido del aula, le marca al chofer de la familia y en menos de 5 minutos ya esta rumbo a su casa.
Hikaru, no ve a nadie de su familia, sube con cuidado las escaleras, pasa a la habitación de su madre y ve que está durmiendo así que, sin hacer ruido, va a su habitación, toma un baño que le ayuda a llorar sin restricciones.
Llora un largo rato, aun con un nudo en la garganta y lágrimas aun corriendo por sus mejillas, se termina de bañar. Seca su largo cabello, lo deja dentro de una esponjosa toalla, se pone su reconfortante pijama de ositos y armándose de valor les manda mensaje a sus amigas. Les pregunto si habían escuchado los rumore.
Le confesaron que sabían los rumores hasta hace poco, pero como estaba aun con lo de su mamá no la quisieron agobiar con más problemas. Hikaru creyéndoles, se despide de ellas, recoge su uniforme de la cama y siente algo pesado, revisa y ve que es el disco que le pensaba regalar a Haruna, antes de que vuelva a llorar, lo guarda en su cajón de recuerdos, junto con los pendientes que él le regalo.
Unos suaves golpes en la puerta de su habitación hacen que guarde rápidamente su caja.
—Adelante
Su mamá con una gran sonrisa entra en la habitación.
—Hola hija, que bueno que llegaste ¿Qué tal tus clases?
—Bien mamá, algo atareadas por el cambio de aulas.
—Qué bueno que tuviste un gran día, aunque sabes, si sigues así te parecerás a Pinocho.
—No sé de lo que hablas mamá.
Su mamá se acerca y se sienta junto a su hija en la cama. Observa su pequeña Hikaru ha crecido y mucho, ya no es la misma niña que jugaba entre el lodo, les daba pasteles de barro a sus hermanos o jugaba a la pelota por toda la mansión. No, su hija ya estaba creciendo y por sus ojos tristes, su tierno corazón ya sufría por amor.
—Bueno porque no mejor me platicas porque faltaste a tus ultimas clases y Haruna me llamo pidiendo hablar contigo.
Hikaru no pudo mentirle y mucho menos a su mamá, fue la única con la que se sinceró totalmente.
No puedo evitar que las lágrimas salieran de nuevo, lanzándose a sus brazos, le platico sobre su amor por Haruna, aunque su madre ya lo sabía, sobre los rumores, la actitud de él. Su madre la trato de convencer de que platicara con Haruna y aclarara todo especialmente si lo amaba. Hikaru que es muy orgullosa, no se dejó convencer al inicio. Aunque su madre tenia razón por lo menos debería aclararlo con él
Si al final resultaba que si era verdad todo… bueno ya lo resolvería después.
—Gracias Okāsan por escucharme.
—No agradezcas mi dulce sabes que te amo con todo mi corazón, siempre estaré para ti.
Hikaru abrazo muy fuerte a su madre, ya que el temor de perderla aún estaba presente, aunque su salud estaba mejor. Hikaru no quiso bajar a cenar, su padre y hermanos no insistieron, por petición de la señora Tsubasa. No muy convencidos en especial Michael y Jhon, que les llego el rumor de un Haruna con las “bolas” destrozadas gracias a la rodilla de Hikaru.