Capitulo 5

2293 Words
Canción “HAIIRO NO KAZE” Viento gris   Un viento gris juega con mi cabello haciendo que mi alma llore por lo perdido. Los recuerdos de tus besos ahora son solo girones de seda que recorren mi cuerpo, haciendo mas doloroso el que ya no estés aquí. Tus ojos,  tus labios me cautivaron, robando mi amor Tus manos, tu piel todo de ti me hicieron feliz. Ahora solo un viento gris me hace compañía…   Una triste melodía inundaba el hogar de la Familia Tsubasa haciendo que los habitantes del lugar se pusieran melancólicos. Mitsuke sigue el rastro de las notas musicales hasta la gran biblioteca donde esta el piano y solo hay una persona que lo utiliza. Ve a su pequeña hija con el cabello desordenado, su pijama de coloridos ositos, lo que le llama la atención es sus ojos hinchados y su nariz roja.   Su esposa le había comentado un poco de la situación, como padre quería ir y golpear al maldito que se atrevió a dañar a su hija, aunque también sabe que no puede ir por la vida protegiéndola hasta del viento, tenía que librar sus propias batallas.   Ve en el piso una gran cantidad de papeles, muchas partituras y otras que contenían imágenes, información, se preguntó qué sería todo eso.   —Buenos días pequeño dulce veo que tuviste una noche muy productiva.   —Buenos días Otoosan— Le dice con una gran sonrisa y al tratar de levantarse se cae.   —Cuidado…   Mitsuke preocupado toma a su hija en brazos y la sienta en uno de los cómodos sillones del lugar.   —Gomen otoosan creo pase demasiado tiempo sentada que las piernas no quieren funcionar.   —Es lo que veo dulce y dime ¿Qué son todos esos papeles en el piso?   —¿Me pasas esa carpeta, por favor?   Su padre se levanta y toma del piso una carpeta donde están muchos papeles. Hikaru toma una profunda respiración y exhala muy emocionada.   — El Colegio Julliard, es uno de los institutos más prestigiosos del mundo que se encuentra en Nueva York. Si te preguntas porque mi emoción te diré que es por su gran nivel en cuanto a las artes que ahí imparten. ¡Si! Un lugar donde podría explotar mi potencial musical. Pronto lanzaran una convocatoria a nivel mundial donde otorgaran becas completas y parciales. He tomado notas de los requisitos, cuentan con universidad que se centraría totalmente en la música. Aun cuando tengo la preparatoria podría ir ya que tiene convenio con escuelas para continuar mis estudios.   Hikaru mientras habla le va pasando los datos del colegio a su padre, asombrado revisa cada una de las hojas, donde estaba muy bien explicado los detalles. Desde la colegiatura, el tipo de beca que estarán brindando, las materias, los hospedajes, etc.   Hikaru calla un momento mientras deja que su padre observe los papeles que, en la madrugada, lejos de querer dormir empezó a navegar en computadora y fue cuando vio en un blog de música la noticia. Así que rápidamente imprimió y estudio con detenimiento.   Se había contenido algunos años en expresar su gusto por la música, pero cuando dejo de hacerlo fue la mejor decisión. Ahora no podía detenerse, tenia varias canciones para Haruna, como la que estaba tocando minutos antes que entrara su padre. El estudiar en su totalidad la música es algo que añoraba, ahora que podría tener esa gran oportunidad no quería desperdiciarla.   Aunque muy en el fondo también quería alejarse de aquellos que la estuvieron molestando por años, el que sus amigas no le dijeran sobre los rumores le dolía, el saber que tal vez los que ella considero amigos; aquellos que siempre le pedían favores o apoyo. Supieran de los rumores y no le dijeron, hablaba mucho sobre su “amistad”   “un cambio de aires podría ser lo que necesito”   Con eso en mente y con su dolor, bajo a escribir varias canciones, que les faltaban pulir, pero ya estaban casi terminadas. “Viento gris” seria el inicio o el fin de su relación con Haruna. Lo había citado para platicar, solo esperaba no llevarse otra decepción.   —¿Qué opinas otoosan? Se que es muy repentino, pero creo que soy capaz de entrar, por las clases no habría problema estamos en marzo, si me apuro…   —Detén un poco tu platica hija— su padre la mira seriamente— ¿Sabes lo que estas pidiendo? Es una decisión fácil, no es como pedir dinero y comprar un vestido o ir de vacaciones con tus amigas por semanas. Esto es serio, porque no lo platicamos con calma esta noche y vemos los pros y contras. No te digo que estoy aceptando lo que me platicas ahora, ni que me niegue, pero algo tan importante debemos platicarlo con más calma ¿De acuerdo?  Sobre todo, tiene que estar presente toda la familia.   —Muy bien papá, te dejo la información y lo platicamos, solo quiero que sepas que es algo que quiero hacer.   —Bien dulce lo tendré en cuenta, ahora porque no guardas tus papeles, ya sabes los que tengas que registrar los dejas en mi escritorio y te preparas para el colegio.   Hikaru abraza fuerte a su padre y se prepara para su día. Los miembros de la familia notan un cambio en ella, como si algo dentro de ella una luz que no mostrara ahora quisiera salir. Marina recuerda las palabras de su difunta madre, en su muy lejana tierra natal, Escocia.   “Algún día tendrás una bella niña, con tus mismos rasgos, pero con un alma vieja. Un alma que lleva existiendo cientos de años. Sera alguien digno de ver y cuidar. Tendrá la fortaleza de la familia, la alegría de las hadas y un espíritu que la vida pondrá a prueba, pero jamás se doblegará. No creo conocerla hija, solo espero que tú la veas brillar.”   *****   Durante toda la mañana todos notan el cambio de actitud de Hikaru seguía siendo amable con todos, pero de manera distante. Akire y Makoto le preguntaban el cambio, pero ella solo se limitaba a sonreír. Ella agradece el que Asuka no esté en su misma clase, no soportaría sus burlas más tiempo. Ya con todo organizado en las aulas, en dos días sería la ceremonia de ingreso. El profesor de música le pidió a Hikaru que le ayudara a presentar el club de música para que los que no tuvieran club se unieran al suyo.   Así que después de clases se dirige al salón de música donde practica con una guitarra eléctrica Checa que este perfectamente afinada, ajusta la bocina y empieza a tocar una melodía que le gusto hace muchos años. Recuerda haberla escuchado en uno de los discos de acetatos de sus padres. Una canción algo rara de un grupo de rock español, pero que el solo de guitarra invitaba a bailar.   Ella la escucho un par de veces, pero se quedó grabada en su memoria, como siempre le ocurría escuchaba algo y si era de su agrado, podía replicarla a la perfección.   Algunos alumnos de la Preparatoria se reúnen en torno a el salón, jamás habían escuchado que alguien tocara de esa manera la guitarra o mucho menos que fuera una chica, Hikaru sentía correr sus manos por la guitarra, las cuerdas se acomodaban en sus manos, haciendo que cada nota fluya por el lugar.   Al terminar su público aplaudió efusivamente, Hikaru se levanta y hace una reverencia agradeciendo los aplausos, hasta un par de profesores que pasaban por el lugar le aplaudieron, apreciando su potencial. Su logro llego hasta los oídos de Asuka, ya que tiene cosas mas importantes que hacer que preocuparse de una tonta.   Hikaru termina junto a los demás lo que prepararan para el día de inauguración, luego va al salón de asesoría escolar, donde pide informes sobre que requisitos necesitaría para hacer su cambio de escuela y de país. Afortunadamente le dieron los datos, aunque le avisaron que llamarían a sus padres por tan repentina solicitud. Ella agradece la atención y sale de ahí.   ***  Ya pasaban las 5 de la tarde cuando un muy nervioso Haruna observa su reloj y sabe que lo que esta a punto de hacer no es lo que su corazón quiere. Aun recuerda cuando conoció a Hikaru, una niña desgarbada, chimuela y con una mata rojiza que estaba por todas partes. Ambas familias por los negocios y cierta amistad convivían, a él si era sincero jamás le llamo la atención, solo la toleraba por sus hermanos, conforme fueron creciendo fue notando el fantástico cambio que en ella obraba la edad.   No fue hasta la fiesta que se dio cuenta que la pequeña Hikaru había crecido, que del patito feo ya no quedaba ni el rastro y se dio cuenta que le gustaba y mucho, al poco se dio cuenta que un insipiente amor se estaba instalando en su corazón, sin embargo, con la intromisión de sus padres y Asuka, estaba dejando lo mejor que le había pasado, fuera de su pasión por el deporte.   Pero no puede negar que también esta su legado, lo que quiere para su familia. Lo correcto, lo normal, aunque en el proceso su corazón muera.   El balcón del restaurante fue rentado para ellos, solo que había gente en el por idea de sus padres y de Asuka. Unos minutos después de la hora acordada observa como es escoltada una Hikaru irreconocible para él. Parecía como si ella brillara.   Llevaba su cabello recogido en un moño desordenado sus risos rebotaban en cada paso que daba, su delgado cuerpo iba enfundando en un coqueto vestido color coral con los hombros descubiertos le llegaba a la altura de sus tobillos, dándole un brillo especial a su tono pálido, así como sus ojos que brillan, parece una princesa. No llevaba maquillaje, no lo necesitaba.   Entristecido observa que no lleva los pendientes que le obsequio. Toma asiento frente a él, un rico aroma a frutos rojos llega hasta él haciendo no por primera vez que quiera besarla hasta el infinito.   —Gracias por venir Haruna.   “Por ti siempre, neko-chan”   —Por favor dime lo que quieres, para poderme ir.   Hikaru trata de no demostrar su vacilación.   —Por favor Haruna no seas tan frio conmigo, creo que antes de ser novios somos amigos, por muchos años. Así que dime que hice para que tomes esa…   —¿Amigos dices? Vamos Hikaru mis amigos son tus hermanos, nada más. Tu eres la hermana de ellos y solo por eso te veía y toleraba, no niego que fuiste una divertida distracción, pero solo eso.   “Vete, por favor vete Hikaru”   Hikaru siente su corazón romperse, pensó que lo pasado había dolido, pero esto es mucho más doloroso. Los ojos de Haruna estaban fríos carentes de ese brillo que lucia siempre. Unos ojos llenos de odio y rencor la miraban, ella sabia que todo estaba perdido.   —Así que porque no nos hacemos un favor y olvidamos lo que sucedió. Tu haz tu vida y yo la mía.   —Haruna…   Una cubetada de agua fría literalmente cae sobre ella, empapándola de pies a cabeza. Haciendo que suelte un gran grito. Una victoriosa Asuka tira una bolsa de harina sobre Hikaru, haciendo que quede pegada a su cuerpo. Hikaru tose por la nube de harina sobre ella, varias luces empiezan a surgir a su alrededor. Las luces son flashes de los teléfonos que sus “amigos” le tomaban. Amigos que Hikaru pensó eran leales.   Asuka la empuja haciendo que caiga con estrepito de la silla.   —Esto te pasa por creer que una rata y gaijin como tú se quedaría con algo que es mío por derecho.   Asuka se acerca hasta una confusa Hikaru, que desde el suelo trata de levantarse. Asuka la toma del cuello y triunfante frente a sus ojos le muestra un anillo no uno sencillo, sino uno lleno de diamantes. De compromiso.   —Haruna y yo nos casaremos en cuanto yo cumpla los 18, nuestros padres celebraran una fiesta este fin de semana.   Hikaru sin poderlo creer gira su rostro hacia Haruna, quien se acerca hasta Asuka, la ayuda a levantarse y la toma de la cintura.   —Así es, espero que con esto quede claro gaijin, que no habrá nunca un nosotros. Será mejor que te vayas de aquí. No quiero ver tu rostro nunca más.   Varias manos empiezan a golpear a Hikaru mientras ella solo quiere desaparecer del mundo, trata de cubrirse lo mejor que puede.   —Malditos déjenla.   Unas furiosas Makoto y Akire, empujan a su paso a los malditos que golpean a Hikaru. Michael y John golpean también a unos cuantos. Como pueden tratan de sacarla de ahí. Akire golpea a Asuka, quien de inmediato se esconde detrás de Haruna.   —Esto no se queda así Haruna.   Michael se acerca amenazante a Haruna, pero Hikaru lo abraza impidiéndole avanzar.   —Déjalo onichan, vámonos, vámonos de aquí.   Jhon la toma en brazos y la saca de ahí. Akire y Makoto, miran con odio a todos, agradeciendo en silencio haber ido con Hikaru, lástima que una distracción les impidió evitar antes la situación. Haruna impotente solo ve como se llevan a Hikaru, queriendo ir tras ella, ya había dado un paso, pero Asuka quien lo sujetaba desde atrás se lo impidió.   “Adiós amor, adiós.”     Bajan en el ascensor y tratan de limpiar el rostro de su amiga, quien tiembla y llora sin control. Los hermanos tiemblan de coraje quieren regresar y romperles la cara a cada uno quien se atrevió a hacerle eso a su hermana.   En cuanto ella estuviera a salvo, harían lo que fuera necesario para vengarla. 
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