—Le inyecte un tranquilizante muy suave, esperemos que con descanso y tranquilidad mejore. —Gracias doctor. —Un placer Tsubasa-san Mitsuke ve como el medico familiar se aleja y regresa la mirada, su pequeña estaba sedada, por su bien y salud. Cuando la vieron llegar en brazos de Michael y la pinta que traía ambos se espantaron. Mas cuando ella no dejaba de llorar, como pudieron su madre y amigas le quitaron toda la harina adherida a su cuerpo. Intranquilo llamo al médico quien, preocupado por la salud de ella, le hizo rápidos análisis clínicos. Lo preocupante vino después ya que ella no sentía las piernas y algunas partes de su cuerpo se adormecían. Cuando abrió lo ojos no pudo distinguir más que sombras, aunque lo más preocupante en especial para Hikaru es que perdía la vo

