esa mujer es la vida

2365 Words

No obstante que las palabras de Ingrid me pegaron fuerte en la cabeza y resonaron en el pecho, pues el latir de mi corazón se aceleró de manera extraña, terminé de recoger lo que fui a buscar a la casa de Gustavo y sin pensarlo dos veces salí apresurado de ella. —Deja solo a los escoltas a los que le tengas más confianza al cuidado de la casa y de Akais, sobre todo que estén al pendiente de que Jorge no ingrese a ningún área de la propiedad —Le ordené a Tommy al detenerme en la puerta del conductor de mi camioneta—. Creo que está de más advertir que al que desobedezca mi orden correrá con las consecuencias que ellos acarree. —No se preocupe, señor. Ya organizo a solo unos pocos y me iré con el resto hasta su casa —Adujo Tommy en seriedad. Antes de abordar la camioneta inconscientemente

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD