Dejé casi en el aire la respuesta a la interrogante que Gelys me planteó. Sentí que no tenía caso responderle. —Muñequito —Anthoni llamó mi atención—, Salimos en una hora mi amor. —Está bien, recuerden que Melissa solo irá con nosotros para darnos la dirección de ubicación de su casa y mostrarnos un poco los alrededores e indicarnos quiénes son los hombres que fungen como sus escoltas. Ella me dijo que se visten de civil. El curita ha sabido camuflar bien su identidad. —¿Por qué dices eso? —Quiso saber Anthoni. —Porque sospecho que hay muchos cabos sueltos en esta historia de la muerte de Atkins —Aduje serio—. Por lo que la chica me contó, el curita no le tenía mucho amor a Atkins, y al parecer tampoco estaba de acuerdo con las pretensiones que él tenía con su hija. Supuestamente disc

