—¿Qué carrizo está sucediendo? —Escuché la voz de Ingrid a mi espalda cuando me encaminaba hacia la habitación. Decidí llamar a Anthoni para ponerlos al tanto del giro que están tomando las cosas, los papeles parecen invertirse con más rapidez de lo que había previsto. Me toca organizarme, organizar a mi gente, planificar bien cuál va a ser el paso que voy a dar para plantarme como lo que estoy destinado a ser al aceptar meterme en este matrimonio, y como consecuencia de ello, en la vida del desgraciado de Gustavo. La sensación que tengo es confusa. Cierto que estoy acostumbrado a estar metido en situaciones complejas, situaciones que una y otra vez han puesto mi vida al borde del peligro; pero esta vez no caminé con intención de recibir los ataques que la vida parece querer darme, decid

