—Voy a ingresar por este lado, hermano —Le dije a Malcolm apenas descendimos de las camionetas. Son las dos de la madrugada. A fin de no complicarnos la vida decidimos esperar que la ciudad estuviera del todo dormida para evitar ser vistos por alguien que pudiera alterarnos el plan. Estamos en una de las zonas más complejas del oriente del país. Un sector que aunque está lejos de representar para nosotros la peligrosidad que sí existe en los suburbios en la capital, igual debemos cuidarnos porque desconocemos el tamaño del enemigo que tenemos a cuesta. Se nos ha hecho algo difícil dar con el asesino de Atkins. No la hemos tenido fácil pues otras situaciones se han interpuesto, lo que estimo ha contribuido a que quien sea el responsable hasta pudiera haberse ido de la ciudad; pero como

