—Hermanito —En un susurro llamé la atención de Aleskey, pese a que en el espacio no hay nadie más que nosotros dos, el resto estaba en el área del jardín. A Gelys se le ocurrió organizar una barbacoa para celebrar la liberación de Akais, y el descubrimiento del verdadero asesino de nuestro hermanito Atkins. —¿Qué te pasó, bestia? —Me preguntó Aleskey. —¿Cómo le hiciste para decirle a la pequeña que era la mujer de tu vida sin caer en esas pendejadas cursis? —Le pregunté con cierta desconfianza. Aleskey se sonrió —No lo tomes a mal hermano, tampoco quiero ser objeto de burla —Le dije serio. Ales se acercó y me abrazó por el hombro, me obligó a darnos la vuelta y caminamos hacia la salida principal. —No me sonrío por burlarme de ti, hermanito —Apretó el abrazo alrededor de mi cuell

