—¿Qué piensas hacer? —Me preguntó Gelys. Acabo de despertar. Estamos en uno de mis departamentos. Al ser bien entrada la madrugada cuando decidimos abandonar el Nigth Club, y dado que tanto Gelys como yo estábamos bastante tomados, a proposición mía optamos por venirnos para acá. —¿Qué hora es? —Pregunté sintiendo la resaca propia del exceso de alcohol en el cuerpo. Pese a que no duramos tantas horas como bien solía hacerlo en el pasado. El poco rato que estuvimos allí creo haberme pasado de tragos. La necesidad de desaparecer esa extraña y mal sana sensación de necesidad de tener a Akais cerca y al mismo tiempo la ira que reviví una y otra vez por su mal agradecimiento, me llevó a encontrar una forma de matar esa incómoda sensación y en realidad lo que logré es acentuarla más y más al

