Justo cuando estaba finalizando de contarle la cruenta y triste historia de mi vida aparecieron los camilleros. Pasaron frente a nosotros, trayendo de vuelta a Akais. —Ya viene la doctora a hablar con ustedes —Me informó la enfermera cuando me acerqué a la camilla en la entrada de la habitación. —¿Qué pasó? ¿Sucedió algo? ¿Le pasó algo a Akais —Lle pregunté preocupado al percibir algo extraño en el tono de la voz de la enfermera. —Le sugiero esperar en la habitación a que venga la doctora, no estoy autorizada para darle información al respecto —Me dijo la chica en un tono de voz bastante misterioso, lo que en realidad me pareció algo tedioso pues no tengo paciencia y estás personas con sus formalidades no hacen sino desestabilizarme. Haciendo caso a su indicación, dejé que los camiller

