Minimizarla a la nada

1770 Words

Al ingresar a la habitación de Gustavo, después de haber tocado levemente dos veces y no haber obtenido respuesta de su parte, comprobé que efectivamente como me informó el ama de llaves estaba acostado sobre varias almohadas en la cama, aparentaba estar dormido. —Maestro, buenos días —Lo saludé y esperé ver si de verdad estaba dormido. A los pocos segundos giró levemente la cabeza y abrió los ojos con algo de dificultad lo que me demostró que tal y como dijo el ama de llaves se estaba sintiendo realmente mal. —Leroy, muchacho. Buenos días ¿Cómo estás? —Me saludó en un tono de voz que demostraba que estaba haciendo un gran esfuerzo para pronunciar las escasas palabras que salieron de su boca. —Mejor que usted, es más que evidente —Le contesté sonriente— Explíqueme ¿Por qué no se ha par

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD