¿Esposa?

1434 Words
__ despierta… --- se escucha su voz grave agotado de paciencia --- ya vamos a aterrizar --- ¡Cristo… cuanto tiempo fue que dormí!, asiento con mi cabeza __ ¿es nuestro último destino? --- digo mirándolo, solo por un momento se me olvido el gran bipolar que tengo delante de mí. __ no necesitas saber nada más, solo haz lo que te digo y en el momento en que te lo diga, te recuerdo que desde que tomaste la decisión de seguirme ya no eres dueña de ti misma, haz de cuenta que le vendiste tu alma al mismo lucifer, así que bienvenida al infierno --- lo dice muy, muy cerquita a mi rostro, virgen santísima en que nido me vine a meter… ampárame de la ira de satán… su mirada es escalofriante así que sin decirle una palabra más dirijo mi mirada hacia la ventanilla y sigo mirando ahora el panorama que me espera, en la tierra de no sé dónde, porque no sé dónde carajos estoy, tengo una inmensas ganas de llorar, porque por culpa de la maldita familia que me tocó tengo que ser humillada de esta manera, bastante tengo con que ellos lo hicieran de la manera más vil y yo aquí regodeándome y revolcando mi corazón en mi dolor. Se escucha de nuevo la voz de la aeromoza, avisando que en segundos el jet tocará suelo. Cuando nos disponemos a bajar, el apolo no deja de sorprenderme porque actúa como todo un caballero, tal y como lo hizo al subir, me ayuda a bajar de la mano, de lejos observamos el forcejeo en el que se encuentran los de seguridad y los periodistas con sed de noticias frescas para alimentar el morbo de la sociedad. Una ola de calor me recibe y yo gustosa lo acepto, me encanta el calor, así que deduzco que podríamos estar en un país sur americano o algo así __ Carajo… --- hizo un gesto de preocupación --- cúbrete el rostro --- me dice mientras aun me sostiene de la mano, así que con la otra me cubro como puedo, me tiende unas gafas y sin chistar me las pongo, aun así, me cubro el resto, no bastó con eso porque me pego a su firme y oloroso pecho para tapar mi rostro, hay quien fuera tu afrodita… huele demasiado bien __ señor el auto está listo --- le dice uno de sus hombres, le lanza un gruñido que me imagino no está de acuerdo con la demora y avanzamos rápidamente sin detenernos ante las preguntas de los periodistas. Una vez en la seguridad del auto halo mis manos para quitar las gafas, pero él todavía tiene aprisionada una, lo miro de reojo hasta que el mismo reaccione, pero el auto comienza a andar y él no me suelta, la acomoda sobre una de sus piernas y comienza a hacer círculos con su dedo en mi mano, eso me hace sentir rarísima, el tipo bien apuesto por Dios es guapísimo, el hombre más hermoso que han visto mis ojos, y me tiene sujeta a él, tengo que gozarme estos segundos antes que se dé cuenta y tire mi mano a su lugar. Me decidí ignorar los sentimientos esos y mirar por la ventana, detallando cada lugar por donde vamos pasando para ver si puedo darme cuenta en que país estamos, las mujeres son hermosas y voluptuosas, así que definitivamente debemos estar en sur américa, las latinas son demasiado hermosas y sus cuerpo ni que hablar, aunque no me puedo quejar de la benevolencia con la que mi diosito me hizo. Todo es hermoso y el calorcito que siento en mi cuerpo mucho más, si pudiera aprovecharía y me bronceo en alguna playa, porque debe haberla, estoy demasiado blanca tanto encierro en esa oficina no me hacía nada bien y un canelazo no me vendría nada mal. Al cabo de al menos una hora de recorrido donde no pude ver mucho porque íbamos por carretera, llegamos a una hermosa hacienda, muy sofisticada, grande y para nada lo mío, no me gusta lo extravagante, aunque no lo es del todo es muy lujosa. El auto se detiene y trato de bajarme, pero la mano… se me olvidaba que el señor caballero la tenía como su prisionera, la soltó cuando lo mire de vuelta, se baja y se apresura a abrir la mía, pues así quien no se enamora de semejante hombre tan caballeroso y guapo en extremo… __ en el momento en que cruces por esa puerta serás la señora Sanders --- me ordena de una manera tan tajante y fría que duele, es como si todos mis derechos los hubiera perdido por completo aceptando su ayuda. __ está bien André, pero no tiene por qué hablarme de esta manera, también soy humano y tengo sentimientos --- él se queda callado y me observa, así que respiro hondo para tomar valor de enfrentarme a la realidad que me toca vivir de aquí en adelante. De manos bien agarradas entramos a la mansión, es así que tengo los nervios de punta, no sé qué hay dentro, conque me voy a encontrar. De hecho, es acogedora pensé que sería tan fría como el alma del dueño que me lleva de su mano como si fuera alguna preciada posesión personal. __ señor, su señora madre se encuentra esperándolo en el despacho --- dice la amable mujer que nos recibe, me recuerda a mi querida nieves, el día que me establezca en un lugar, la voy a traer conmigo, sé que no soporta los berrinches de Lianna y las exigencias de mi madre últimamente. Y definitivamente estamos en Brasil, bendito Brasil no tengo la menor duda, su acento e idioma… __ vamos --- me lleva a su paso y trato de zafarme de su agarre, pero él lo hace más fuerte. --- te comportas por favor __ pero usted no me ha dicho cómo comportarme… __ me imagino que siendo una de las empresarias más exitosas de todo México entenderás el término “compórtate como la señora Sanders” ¿es mucho para ti? Dímelo ahora --- se detiene abruptamente y me hace chocar con él __ no le veo la necesidad a tener que tratarme como lo hace señor Sanders, y si, se comportarme como una señora… total casi llego a serlo --- dije lo último en susurro y lo escuchó porque me levantó la cara presionando fuerte mi barbilla __ eso lo sé querida --- sin imaginarlo venir si quiera, juntó nuestros labios de la manera más inesperada que he sentido, mi corazón casi se detiene por segundos __ hijo --- escucho una voz femenina y severa detrás de mí, ahora me imagino porque este espectáculo, pero me siento sonsa, apolo se despega de mí y mira hacia donde está la mujer, no tengo cara para hacerlo yo también, así que permanezco de espaldas a ella. __ hola, madre te presento a Danna Sandoval --- dice con un tono neutral y como si fuera lo más natural del mundo me voltea suavemente de los hombros ejerciendo presión porque estoy que no volteo para nada. __ gusto conocerla señora --- ya entiendo de donde la frialdad de este hombre, si él es frio pues su madre es la madre del frio. Su mirada es demasiado para mí, me incomoda demasiado. Ella me observa de arriba para abajo con esos ojos de halcón detallando mi rostro como si le recordara a alguien… __ eres hija de Lucía Del Castillo? --- pregunta de manera despectiva __ si señora ella es mi madre --- le contesto con prudencia __ pues desde ya, te digo hijo que me niego rotundamente a que entables una relación con la hija de esa mujer André --- dice casi al borde de la histeria __ pues madre… no te estoy pidiendo consentimiento para nada y mucho menos para estar con mi esposa __ ¿esposa? Como que esposa André Sanders Da Silva, eso jamás __ madre, no puedes hacer nada ya Danna es mi esposa --- ¡claro! Este hombre me trajo para sacrificarme delante de su madre, pero ni loca voy a permitir que me utilice de esta manera __ me niego rotundamente… __ el caso es que ya soy su esposa y ni modo señora, con permiso mi amor… voy a tomar un poco de agua --- el hombre pensaba refutar lo que dije, me dio una mirada del infierno, pero no me iba a quedar entre los dos a esperar que me pulvericen o que se pusieran de acuerdo si aceptarme o no
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