Una verdad dolorosa

1514 Words
Lessa enfureció más en contra mía al escuchar las palabras de Erick y se abalanzó sobre mi tomándome del cabello, mientras Tyler y sus amigos tiraron de Erick y entre todos comenzaron a golpearlo ―te odio Roberta… te odio mas que a nada en el mundo ―exclamaba Lessa mientras me lanzaba un golpe tras otro, yo trataba de cubrir mi rostro lo más que podía, los gritos de todos alentándola para que siguiera golpeándome me desconcertaban, todos aquellos que gritaban alguna vez los llame amigos y ahora querían verme herida, no entendía según Lessa todo era por su primo, pero el también estaba siendo masacrado por esos imbéciles y todo era culpa de ella. ………………. Alexander Cuando llegué a la universidad, observé una gran bulla, caminé hasta donde se encontraban todos esos chicos gritando, normalmente cuando eso pasaba era por que alguien se encontraba peleando, así que decidí acercarme para disolver el pleito ― ¡qué está pasando aquí! ― exclamé, normalmente eso bastaba para calmarlos, al instante todos guardaron silencio y sus rostros palidecieron ante mi presencia, parecían completamente sorprendidos, mucho más que otras veces, me abrí paso entre ellos y pude observar como esa chica morena se encontraba encima de mi esposa golpeándola, sin pensarlo y lleno de rabia la tomé del cabello y la alejé de Roberta ―Roberta… princesa, ¿Estas bien? ―le pregunté, pero ella solo asintió rápidamente y corrió hacia un chico que yacía en el suelo lleno de sangre, me acerqué a él y pude ver que era Erick ― Roberta ¿Qué fue lo que sucedió? ―prometo contarte todo, pero por favor Alexander lleva a Erick a un hospital ―dude por un segundo, pero si había sido herido defendiendo a mi esposa no podría abandonarlo ahí ―llamaré a Smith para que lo suba al auto ―le dije sacando mi telefono ―gracias Alexander ―exclamó y dejándola junto a él me dirigí hacia Lessa, ella levantó la cabeza mirándome altanera ―mira Lessa… aun no se que fue lo que sucedió aquí, pero haber golpeado a mi esposa no quedará sin castigo ― y qué hará ¿Expulsarme? ―no solo eso, me encargaré de que no seas admitida en ninguna universidad mas y que le supliques perdón de rodillas a Roberta ―nunca… eso nunca va a suceder ―eso ya lo veremos ―exclamé con una sonrisa, lo que le dije no fue una simple amenaza, no descansaría hasta ver a Lessa de rodillas ante Roberta. Smith llegó y subimos al auto a Erick y lo llevamos al hospital, Roberta no quería separarse ni un segundo de él, pero yo insistí en que dejará que la revisarán a ella también, los celos me consumían, pero sabía que no era el momento adecuado para hacer una escena. ―tienes que dejar que un doctor te revise ―No, no es necesario, estoy bien ―no Roberta, no es verdad… no estas bien, estas llena de golpes, tu labio esta roto, tu ojo a comenzado a inflamarse y traes puesta la camiseta de ese chico, necesito saber qué fue lo que ocurrió, no quiero imaginarme lo peor, pero no me explicas nada ―no es momento Alexander ―dijo y trató de caminar hacia el cuarto donde metieron a Erik, pero yo la detuve ―si Roberta, es el momento… hice lo que tu querías, siempre hago lo que tú quieres, y aun así ¿No merezco una explicación de parte tuya? ―si tanto te molesta hacer las cosas por mi… puedes darme el divorcio ―sus palabras hacían hervir mi sangre, siempre que estaba cerca de él, se volvía fría conmigo ― ¿estas segura que eso es lo que quieres? ―si Alexander, estoy más que segura, pero se que eso no sucederá, así que suéltame que tengo que ir a ver a Erick ―exclamó tirando de su brazo para librarse de mí, nunca había llorado por nada en el mundo, pero ese día sentí una lagrima correr por mi mejilla. ……… Roberta Al poco rato Erick despertó, el doctor dijo que no tenía nada de que preocuparse, los golpes solo fueron superficiales, pero de cualquier manera lo dejarían hoy en el hospital para tenerlo vigilado. ―Roberta, hermosa… despierta ―abrí los ojos rápidamente y miré que el sol se había ocultado ―Buenas noches ―me dijo Erick con una sonrisa ―oh disculpa, me dormí ―si, lo noté… por que no vas a descansar, el doctor dijo que estaré bien ―no Erick, no te dejaré solo ―tampoco puedes seguir durmiendo así, te dolerá el cuello ―no importa, no me molesta ―ok te dejaré quedarte, pero solo si te acuestas a un lado mío ―exclamó corriéndose hacia un lado de la pequeña cama de hospital, sonreí y me acosté a su lado, charlamos casi toda la noche, hasta que nos ganó el sueño. Al día siguiente le dieron de alta, me despedí de él, antes de llegar a la universidad y prometí ir más tarde a verlo, tomé un taxi y me dirigí a la mansión. Cuando llegué entré y subí directo a mi habitación, quería ducharme y descansar un rato antes de volver para ver a Erick, pero cuando abrí la puerta vi a Alexander sentado en mi cama con un vaso de wiski en la mano ― ¿Alexander? ¿Qué haces aquí? ―exclamé sorprendida ― ¿Qué te parece que hago? Te estoy esperando ―no tenías por que hacerlo ―dije asentando mi bolso en una mesita de la habitación ―claro que sí, tenía algo importante que decirte, así que estoy aquí desde ayer esperándote, no creí que tardaras tanto con tu amante ―el no es mi amante ―si estas casada conmigo y pasas la noche con él, se convierte en tú amante ―por favor Alexander, has tomado mucho, sal de mi habitación y ve a descansar ―él se levantó de la cama y caminó hacia mi ―dime Roberta, ya te acostaste con él… tomó lo que por derecho me pertenece ―sus palabras me hicieron enfurecer y levante mi mano para darle una bofetada, pero él la detuvo ―responde Roberta, tengo derecho a saberlo ―no Alexander, tú no tienes derecho a nada de mi ―si eso es lo que tú crees y lo que quieres, toma tus cosas y lárgate de aquí ―dijo sirviéndose otro vaso de wiski y sentándose de nuevo en la cama, nunca creí que el fuera hablarme de esa manera, pero esta era mi oportunidad de salir de allí ―entonces eso es lo que haré ―hazlo, pero ten en cuenta que eso le costará todo a tu familia ―si, es el dinero eso no me interesa ―no nada mas el dinero, en realidad no sabes por que tú abuelo te caso ¿verdad? ― ¿de que estas hablando? ―tu abuelo le debía mucho dinero a una organización muy peligrosa, si no pagaba ese dinero, no solo quedarían en la ruina, si no que ellos se encargarían de desaparecer por completo a la familia Rose Bill ¿Quién crees que mandó a matar a tú padre? Fueron ellos. ―no quieras lavarte las manos y limpiarte la culpa Alexander, mi padre fue al hospital de tú familia así que ustedes lo mataron ―si, eso ya me lo habías dicho… así que mande a investigar, porque ¿Qué clase de doctor receta medicamento sin dar ni una sola explicación? y ¿Qué crees? No existe ningún doctor Vermudez en el hospital, la recepcionista dijo que cuando iba a cobrar la consulta y el medicamento, no marcaba nada, así que entró a ver al doctor y él le dijo que nunca atendió a tú padre, y que, si lo hubiera hecho un caso tan delicado como el de él, no lo hubiera pasado a la ligera ― ¡Mientes! ―grité mientras las lágrimas comenzaban a correr por mis mejillas ―tú sabes que no es así, yo no miento, pero si no me crees pregúntale a tú abuelo él sabía todo ―aunque así fuera, no me quedaré… si ustedes ya pagaron no tengo de que preocuparme ―él me miró fijamente mientras tomó un sorbo de licor y luego sonrió para decirme ―no princesa, no es tan fácil como crees, una familia como la mía no daría una fuerte cantidad de dinero, así como así y menos mi madre ― ¿no comprendo? ―mira, mi madre hablo con un amigo suyo de esa organización y se pidió una prorroga de seis meses… si por algún motivo ustedes llegaran a incumplir el contrató, la prologa se levantará, mi familia nunca dará el dinero y se lavará las manos dejándolos a ti y a toda tú familia a merced de esos mercenarios ―caí al suelo, sabía que lo que Alexander decía era verdad ―entonces dime ¿aún quieres irte?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD