Algunos vecinos salen a ver. Dos de ellos también intentan calmar al señor José. Adrián aprovecha y logra que su gran amigo entre en el carro, y lo eche a andar. Sneyder sigue enfurecido. Pero su buen amigo sigue intentado que se relaje.
—Pero Adrián, el que salió a insultar y a desafiar fue ese señor.
—Pero parcero, usted es un man tranquilo, inteligente.
Sneyder calló por unos segundos sin quitarle ojo a la carretera—Tienes razón, creo que me alteré un poco—por un momento Sneyder mira a su amigo—. Imagínate que me llama el “malo” para amenazarme. Qué si me acuesto con su hija, me la corta y me la pone de lengua.
Primero Adrián se sorprende un poco, luego le causa risa la amenaza del “malo—¡No lo veo a usted con una lengua tan corta!—Adrián ríe y logra sacarle una sonrisa a Sneyder—.Ya entiendo por qué estás tan enojado—Sneyder asiente con la cabeza—. Ya olvídate de ese señor, que vamos es sacarle el jugo al sábado. Y si te dan ganas de tirarte la hija del hombre más poderoso de Colombia, te vas a un motel y listo—vuelven a reír los dos.
Pero en el fondo Sneyder sabía que no lo iba hacer, le tenía mucho miedo a su suegro.
Por fin llegan hasta la discoteca acordada, y sneyder busca aparcar su carro. Llegan hasta la discoteca acordada, pero las chicas no han llegado. No pasan más de veinte minutos, cuando casi enfrente de ellos, para una camioneta marca Ford F-150 Shelby Baja Raptor, de color rojo.
—¡Vaya nava!—dice muy impresionado Adrián.
El primero en bajar es “gato”. Quien abre la puerta trasera del vehículo, y baja Tanya, es entonces cuando Sneyder queda impresionado.
—¡Vaya mujer!—dice sin quitarle ojo.
—¿Esa es la qué lo trae bobito?—Sneyder asiente con la cabeza—. ¡Pues si que es bien linda! Me la voy a quedar…—Sneyder le da un corto con su puño en un costado.
Entonces baja Yeris.
—Hermano, si no le gusta esa vieja, me la pasa…
—Sí me gusta… ¿a quién no le va a gustar, es hermosura? Pero su prima tiene eso y otras cualidades más, que son las que me han enamorado—agrega Sneyder y termina la conversación, ya que las féminas se han acercado.
De inmediato Yeris le da un beso en la boca a Sneyder, y “gato” está que revienta en celos.
Sneyder saca su celular y se lo coloca en la oreja sin marcar ningún número, y dice:— Aló… ¿el cielo? Lo qué pasa es que creo que se le han caído dos angelitos—los cuatro ríen, y Yeris se le vuelve a echar encima a Sneyder y lo abraza feliz por aquel piropo.
⸺¿Yeris, Tanya? Les presento a mi parcero, mi hermano!⸺es como Sneyder presenta a Adrián. Después se dirige a Adrián⸺ ¡Adrián, ella es Yeris y ella Tanya, su prima!
Se estrechan las manos y de inmediato entran en la discoteca. Pero antes Yeris le da instrucciones a sus dos guarda espaldas. Entran en la discoteca, y Yeris se va directo al encargado del lugar, pues ha reservado una mesa en la zona V.I.P. él los conduce hasta su mesa, y de inmediato retira el cartel de reservado. Yeris se sienta junto a Sneyder y Tanya al lado de Adrián. Se acerca un camarero, y les dice que va a ser él quien los atienda toda la noche. Llena las copas y se retira a pocos metros. El hielo lo rompe Sneyder al proponer un brindis. Levantan sus copas y bridan. Unos minutos después, Yeris se inventa una excusa para estar sola con su prima.
⸺ ¡Voy un momento al baño…! ¿Vienes prima?⸺Yeris mira a Sneyder y luego a su prima.
Las dos se levantan de sus respectivos sitios y se van directo al baño. Pero cuando van camino a dicho sitio, pasan junto a una mesa donde hay dos hombres sentados solos. Uno de ellos está distraído mirando su celular, mientras el otro ve venir a las chicas.
⸺¡Pilas hermano, que vienen dos hembrotas!⸺le dice a su amigo sin dejar de devorar a las jóvenes con su mirada.
De inmediato su amigo por un momento le quita el ojo al celular y decide mirar a las chicas. Pero al parecer se lleva una sorpresa, tal parece que conoce a Yeris. El hombre al verla se aterroriza tanto, que pareciera que en vez de una bella mujer, haya visto al mismísimo diablo.
⸺ ¡¡¡Nooo, Ella nooo!!!⸺y corre despavorido buscando la salida de la discoteca. Pero en su afán por salir del sitio, se lleva muchas cosas por delante.
Su amigo, que no sale de su asombro dice:⸺ ¡Lo perdimos, se nos fue para el otro equipo!⸺sonríe y toma un trago de su copa.
Y es que el comportamiento de aquel hombre tenía su explicación. Aquella persona es el mismo que alias el “malo” había torturado en la bodeguita, por haberle piropeado a la hija delante de él. Casualmente Yeris, queda muy extrañada por el comportamiento del hombre, al igual que todo los que presenciaron esa escena. Pero las féminas siguieron rumbo al baño.
Una vez que las dos están en el baño, Yeris le dice a su prima:⸺ ¿Qué tal lo ves prima?...A mí me parece que está bien guapo, no cómo Sneyder, pero es guapo.
⸺¡No está mala…!—responde Tanya y se mira en el espejo.
⸺¿O sea qué te gusta?⸺pregunta Yeris y sonrió mientras se miraba en el espejo.
⸺No he dicho eso…⸺interrumpe de inmediato Tanya sonriendo.
Después de unos minutos las chicas vuelven a su mesa. Yeris toma un poco de su copa y de inmediato le pide a Sneyder bailar con ella. Pero este como puede se inventa una excusa para no hacerlo, y le dice que mejor baile con su amigo. Adrián decide respaldar a su colega y de inmediato saca a bailar a Yeris. Sneyder se encuentra feliz de estar a solas con Tanya, pero la prima de Yeris se encuentra un poco incomoda, con aquella situación.
⸺¿Por qué no quisiste bailar con mi prima?⸺y mira a Sneyder por un instante a los ojos, al tiempo que se pone a juguetear con un trozo de hielo.
Sneyder por unos segundos piensa qué respuesta darle a Tanya.
⸺ ¡Estoy un poco cansado…hubo mucho cliente hoy en la joyería...pero bueno, tengo tu compañía!
⸺¡Voy a hacer directa…si pretendes coquetear conmigo pierdes tu tiempo!⸺y mira a Sneyder a los ojos. Sneyder queda patidifuso, pero no perdió el control, y la chica lo vuelve a sorprender⸺. ¡Es una broma!⸺se saca de la boca lo que quedaba del hielo y sonríe.
Pero Sneyder le responde:⸺ ¡Pero, tienes razón…!
⸺¿En qué tiene razón mi prima…?⸺los interrumpe Yeris.
Tanya y Sneyder de inmediato miran a Yeris, pero antes de que algunos de los dos diga algo, Adrián interrumpe:⸺ Voy al baño.
—Yo también voy—dice Sneyder, más que todo por eludir la pregunta de Yeris.
Entran en el baño y cada uno se va a un urinario.
—¿Qué le pasa hermano?—pregunta Adrián a Sneyder mientras se saca el pene.
—¿Qué pasa de qué?—responde con otra pregunta un tanto extrañado.
—¿Qué fue ese desplante tan feo? Está bien que lo haga al segundo o a el tercer baile, ¿pero de entrada? Parcero, usted es un veterano de mil guerras.
—La verdad es que me dejé llevar. Pero es que quiero bailar con ella, sentir el aroma de su piel. Inhalar su perfume, y el olor de su cabello. Sentir la sutileza de su piel en mis manos.
—¿Hermano, usted está meando se está masturbando?—asiente con la cabeza Sneyder y sonriendo.
—¡Usted es un enfermo, parcero!—y ríen los dos—. No le siga haciendo esos desplante a esa pobre pelada…se nota que está muy enamorada de usted.
—¿Usted, cree?
—Nada más hay que verle esa mirada de quinceañera enamorada que pone.
Adrián termina primero, y se va hasta los lava manos. Llega también Sneyder y se lavan las manos y les dan un toque a sus cabellos.
Justo a la salida del baño, Sneyder se pone a enamorar a una hermosa mujer. Con gran disimulo, se le acerca Adrián y le dice que no se ponga a coquetear, tan cerca de la mesa donde están, que lo puede ver Yeris. Entonces le acaricia el rostro a la chica, y se despide de ella.
—¡Usted si es la patada hermano!—los dos ríen y regresan a su sitio.
Sneyder saca a bailar a Yeris, quien de inmediato se levanta dichosa de la vida.
—Baile con Tanya, parcero—sugiere Sneyder.
Adrián se levanta y le extiende la mano a Tanya, y se van hasta la pista de baile. Después de que termina la canción, Sneyder pide cambiar de pareja.
⸺¡Amor ya eso no se usa!⸺responde Yeris.
Pero Adrián decide acolitar a su amigo. Se le acerca a Yeris y le pide bailar, quien a regaña dientes, acepta. Y Sneyder sin perder tiempo, se le acerca a Tanya y empieza a bailar con ella.