—Pero que grande estas.—Dijo Katia con una sonrisa y brillo en sus ojos.—Hace años que no te veía, ¿10 o 20?
—Que exagerada hace 4 que no nos vemos.—Dije y la abrace.
—Bueno gracias por entretener a mi hermosa esposa, pero felicidades pequeño demonio.—Kev me abrazo y luego comenzó a dar vueltas conmigo como loco.—Me entere que te veremos graduar.—Sonrió y volvió a abrazarme solo que esta vez Katia se unió al abrazo.
Ambos decidieron festejar mi aun no graduación por su cuenta y desaparecieron, ellos son la razón por la que siga creyendo en el amor, duraron 6 años de novios mientras ambos terminaban la universidad y luego se comprometieron pero decidieron esperar 2 años a que ambos hubieran logrado tener sus propios ingresos, y hacer la boda de sus sueños con su propio dinero y han vivido felices por siempre durante otros 6 años.
Katia es como mi madre, me conoce desde que era un bebe y cuando mi madre decidió abandonarnos ella fue mi figura materna, se ha vuelto mi mejor amiga y confidente.
La fiesta siguió su curso, gente a la que no conocía seguía llegando y el lugar cada vez se llenaba de luces y licor, me dirigí a la barra donde estaba Aaron, me deje caer en el banquillo que se encontraba frente a mi y me ofreció un Manhattan al que termine por darle un largo trago.
—Bell, te presento a Mary, mi novia.
Una chica realmente hermosa como de unos 24 años apareció, cabello c***o, tez obscura, ojos verdes, muy bonita.
—Mucho gusto, Aaron dijo que tenia una hermana muy bonita, pero eres preciosa.—Me dio un abrazo y su olor a frutos rojos reseteo mi olfato.
—Gracias, tienes buen gusto hermanito, tú también eres hermosa.
Me despedí de ellos y fui a la pista de baile y olvidar un poco al resto del mundo, ademas de que mi canción favorita “2002” estaba sonando, seguí tomando de mi Manhattan y bailando, nunca he necesitado de nadie para disfrutar de una fiesta.
Después de unas horas bailando y de al menos 10 bebidas con suficiente alcohol, el piso comenzaba a darme vueltas así que decidí tomar un respiro, salí por la puerta trasera del lugar hacia el campo de futbol y me senté en el pasto, y como era de esperarse estaba frio y húmedo, pero el dolor que sentía en los pies y la cabeza dando vueltas, valía la pena un poco de humedad, hacia un poco de frio pero necesitaba que ella aire recorriera de nuevo por mi piel, me recosté en el pasto hasta poder respirar normal.
—Oh, pensé que era el único que escapaba un rato de las fiestas.—Una voz madura apareció pero como tenia los ojos cerrados no vi quién era.—¿Tomas? No debería ofrecerte te ves muy joven pero…
—Claro que tomo, y no soy muy joven tengo 21.—Dije primero para callarlo, y segundo para seguir consumiendo algo de licor.
Quite la copa que tenia en su mano y le di un trago, muy grosero de mi parte, porque ni siquiera me moleste en preguntar su nombre o en mirarlo así que al regresarle la copa me gire para mirarlo.
«Tierra de dioses»
Parece que el día de hoy Zeus decidió bajar de los cielos, un hombre realmente hermoso, más alto que yo, ojos azules como el cielo, una sonrisa encantadora, estaba sentado al lado mio, era como un sueño hecho realidad, un hombre realmente hermoso, era una señal del cielo, este era mi momento.
—¿Todo bien?—Pregunto con una sonrisa y como buscando algo en mi.
—Si todo perfecto.—Dije y lo mire a los ojos, tan hermosos.
Nos quedamos platicando un rato hasta que me tomo de la mano para levantarme y me llevo de nuevo al interior del lugar, al entrar una ola de calor recorrió todo mi cuerpo, había mas gente de la que recordaba, me llevo hasta la barra, ambos tomamos una botella y seguimos hasta el centro de la pista donde todas las personas sacaban sus mejores pasos.
Había perdido a toda mi familia de vista, así que estaba sola en esta fiesta con este hombre hermoso, pero no importo estaba en un fraccionamiento seguro que por derecho es mio y no hay manera de que algo malo pueda pasarme, además “I loved it” estaba sonando y no podía evitar bailar y cantar a todo pulmón la canción.
El ambiente seguía poniéndose demasiado bueno, entre botellas y canciones el calor iba a aumentando pero esta vez no me importaba no pensaba por nada alejarme de este hombre, era una señal del destino de que esta era mi oportunidad de encontrar al amor de mi vida.
Seguimos bebiendo de las botellas y bailando, de vez en cuando íbamos a la barra para preparar unos cocteles, tomar un poco de aire y sentarnos, para luego volver a bailar, en un instante la gente comenzó a irse pero yo estaba tan embobada en él que no me daba cuenta.
Salimos nuevamente al campo porque empezaban a recoger el desastre, nos sentamos pero esta vez en una de las bancas afuera del lugar, estaba demasiado tomada tanto que no podía mantenerme más de dos segundos de pie, sin embargo, él parecía estar completamente cuerdo.
Entre risas y bromas, confesé algunos de mis más íntimos secretos, incluso creo que llegue a decir algunos secretos familiares, cosa que si mi padre se entera me mataría, y él dijo algunas cosas que vagamente entendí o escuche, lo último de esa noche que recuerdo es haberlo besado y luego todo se vuelve n***o.
Domingo 29 de mayo.
6.00 hrs.
La casa parecía un desierto, no había casi nadie despierto más que yo, y después de lo de anoche mi sueño era casi nulo, para poder despejar mi mente decidí salir a correr y hacer un poco de ejercicio, tome mi teléfono, mis audífonos y salí.
Corrí 10 km y eso no era suficiente para sacarlo de mi mente, cerraba los ojos y lo único que veía era a él, corrí de vuelta a casa para ver si con un poco más lograba sacarlo, pero no, esta vez el alcohol no me dio amnesia, y justo cuando debía olvidar no lo hice, que jugadas de la vida tan extrañas.
Llegue nuevamente a casa y antes de entrar me quite los tenis para evitar hacer ruido y despertar a la población, y en ese instante recibí una llamada.
*Llamada*
—Bueno.—Conteste con el hilo de voz que tenia por lo cansada que estaba.
—B, estamos desayunando en mi casa, como no estabas en tu casa supuse que saliste a correr.—La voz ronca de Kev sonó al otro lado del teléfono.—Corre te esperamos.
Colgó antes de que pudiera decirle algo, tome un respiro largo para después encaminarme a casa de Kev.
Toque la puerta de la casa y Katia me recibió con los brazos abiertos y una sonrisa enorme.
—Tenia razón tu tío, saliste a correr ¿verdad?
—En esta casa me conocen mejor que yo misma.—Dije y le regrese el abrazo.
—Entra vamos a comer
Al entrar toda la familia esta ahí, mi padre, mi hermano con su novia, Jonathan, Kevin, también estaba Nadia la novia de Mai y su hermano Taylor, la mayoría de ellos me dio un abrazo y beso al verme, Taylor se acerco y me dio un beso en la mejilla, por su parte nadie me evito, eso no me molesto pero me incomodaba.
Durante el desayuno, hubo pláticas sobre la fiesta de ayer, y de cada cosa vergonzosa que cada uno de nosotros hizo en la fiesta y de esa manera descubrí que mi padre se fue a jugar póker con algunos de sus amigos, Maison y Nadia desaparecieron temprano, Kevin y Katia decidieron tomar hasta olvidar todo e ir al mirador a observar las estrellas, Jonathan consiguió una de sus citas de una noche con quien desapareció, mi hermano y su novia decidieron en algún punto olvidar la fiesta e ir a la alberca.
—¿Y tú?—Dije mirando a Taylor.—No te vi en la fiesta.
«Tampoco es como si hubiera puesto mucha atención.»
—Solo estuve un rato.—Me miro y sonrió.—Yo si te vi.—Dijo en un susurro.
—¿Me viste?
—Claro, estabas bailando y luego saliste, desapareciste, te busque pero ya no te volví a ver.—Clavo la mirada en su plato.
—¿Me buscaste?¿Porque?—Pregunté curiosa.
—Es solo que quería saber más de ti, convivir contigo y conocerte.—Dijo y sonrió.
Taylor es 2 años mayor que yo, como de la edad de mi hermano, y realmente tiene una sonrisa muy bonita, no había puesto demasiada atención en él y realmente no sabia mucho de él, por un segundo deje de pensar en aquel hombre misterioso que conocí, así que decidí enfocarme en lo que puedo controlar, en lo que si puedo manejar.
Conocer a Taylor, me enfoque en analizar un segundo a Taylor, y poder descifrar gestos o algo que pudiera hacernos tener un tema de conversación, pero aun así seguía teniendo la imagen de aquel hombre misterioso, quería volver a verlo y saber su nombre.