Capítulo 1 El Regreso.
Narra Martina.
Doy un fuerte suspiro mientras contempló todo el aeropuerto de Madrid con mucha nostalgia, ya pasaron ochos años, ochos largos años desde la última vez que puse un pie aquí fue el día que tome la difícil decisión de irme de mí país natal.
Todavía no puedo creer que ya hayan pasado tanto tiempo desde que me fui de España a Argentina a vivir con mí padre, tomé esa de difícil decisión después de que mí corazón fuera hecho añicos no tenía nada más que hacer aquí, me di cuenta de una manera muy dura que en España ya no me quedaba más nada que burlas y humillaciones para mí, fue difícil al principio pero fue una de las mejores decisiones de mí vida.
—¿Está todo bien b***h? —pregunta mí amiga Camila dándome un suave apretón de mano.
Miro a una de mis mejores a mejores amigas y le doy una sonrisa que parece más una mueca que una sonrisa, pero intentó que ellas no lo noté ya que ellas dejaron sus asuntos en Argentina para venir a acompañarme a tan doloroso evento y siempre voy a estar agradecida por eso no se si hubiera soportado lo que se viene yo sola así que merecen lo mejor de mí.
—Si, si solo es que este lugar me trae recuerdos amargos, pero estaré bien— prometo tratando que no se note el nudo en mí garganta son muchas emociones juntás.
—Ahí Martu no intenté engañarme, quita esos recuerdo malos de esa cabecita loca, aunque estamos acá para que enfrentes tú pasado de una vez por toda y mostrarle a la bruja ponzoñosa de tu hermanastra que ya no eres la misma chica de la cual se burlaba años atrás además también refregar en la cara de el maldito idiota de "tú ex mejor amigo" de lo que se perdió por elegir a esa bruja palo de escoba antes que a vos— comenta Sofía ella también es una de mis mejores amigas ambas quisieron acompañarme y voy a estar agradecida con ellas toda mí vida por eso.
— Sofi tiene toda la razón , Mar es hora de enfrentar toda esa mierda que te atormenta y que saques de una vez por toda a ese idiota de tú corazón—aconseja Camí.
—Ya lo sé, tienen razón chicas ya no soy la vaca Martu como me solían decir la bruja de Brittany y sus amiga voy a demostrarle a todos que no me pienso dejar que me vuelvan a humillar nunca más, nunca nadie me podrá humillar más— comentó segura de mí misma.
Es que en estos años me eh vuelto aún más segura de mi misma y no voy a perder eso por solo el echó de tener que enfrentarme con mí pasado.
Una vez ya subidas en el taxi se me escapa un suspiro, mañana veré casarse al amor de mí vida con la persona que me hizo la vida imposible toda mí infancia y adolescencia.
—Saben hoy a la noche estamos invitadas a la despedida de soltera—comento con desagrado—Brittany se encargó personalmente de invitarme a su despedida de soltera para recordarme que hoy es su último día como Brittany de La fuente y que será la señora …
—¡Oh no! eso ni que lo sueñe esa bruja—me interrumpe Camí —esta noche saldremos a un bar nosotras tres solas para beber hasta que nos olvidemos de nuestros nombre, vamos a divertirnos algo bueno tenemos que sacar por haber venido ¿o no? y si mañana la bruja te pregunta por qué no fuiste a su maldita despedida solo le dirás la verdad, no fui por qué no quería ver tu maldita cara y de bruja.
se me escapa una pequeña carcajada está loca pero no sé qué sería de mí vida sin ellas, nos conocimos hace 8 años, ellas eran mis compañeras de secundaria se acercaron a mí desde el primer día de clase, al principio pensé que no iba a encajar bien entre ellas, Camí y Sofi eran el tipo chicas populares perfecta, Sofía es una rubia hermosa, tiene cara de Angel pero con un carácter de los mil demonios, Camí es todo lo contrario a Sofi ella es nuestra colorada loca, es una chica simpática y muy bromista es la más sociable de las tres, después estoy yo soy ni tan malhumorada como Sofi ni tan loca como Camí, según ella soy como el imán que las termino de unir.
En mí adolescencia tenía varios kilos de más no es que ahora sea 90 60 90, pero eh bajado bastante, aunque no tenga el supuesto cuerpo perfecto, estoy muy conforme con mí cuerpo, en mí niñez y adolescencia mientras vivía aquí con mí madre sufrí mucho bullying, sobre todo de mí hermanastra ya que siempre recalco nuestras diferencia sociales, mientras mí padre es un simple obrero el suyo es un empresario exitoso aunque siempre estaba él para defenderme, hasta ese maldito verano. Muevo mí cabeza para no recordar cosas que ya no tienen sentido y me traen amargó recuerdos.
— España es increíble, me quedaría a vivir aquí sin ningún problema—comenta Camí sacando su cabeza por la ventana.
—Pues si no te voy a negar que es hermoso, pero yo no me quedaría ya que extrañaría mucho a mí osito — agrega Sofía refiriéndose a su novio.
Las voces alegres de mis amiga me sacan de mis pensamientos.
—¿Por qué estás tan pensativa Martu?— pregunta Sofía.
—En nada solo es que estoy tan acostumbrada al traqueteo de Buenos Aires que me va a costar estar aquí—respondo.
— Ahí no seas tan mala onda, solo vamos a estar por dos días y te prometo que lo vamos a divertir tanto que te vas a olvidar hasta por qué vinimos a España—suelta Camí alegremente.
—¿Son argentinas no? ¿Vienen al país de visita niñas? — pregunta amablemente el taxista.
—Algo así, ella es de aquí — responde Sofía — apuntándome a mí — pero nosotras si somos Argentinas más específicamente de Buenos Aires venimos a un funeral o perdón a una boda quise decir.
—Espero que se diviertan mucho, hay muchos lugares lindos por conocer aquí— anima el taxista.
—Eso es seguro, nosotras nos vamos a divertir mucho, prepárate Madrid esta noche es noche de nosotras— grita Camila saltando en el asiento haciendo reír hasta al taxista.
Sin importar cuánto me duela voy a dejar de un lado ese sentimiento que me está oprimiendo el pecho, está será la última vez que lo vea a él como hombre por qué después que el se case solo lo veré como esposo de mí hermanastra y haré todo mí esfuerzo para que eso no me afecte.