Narra Martina. —¡Pero miren nada más quien llegó!—comenta mi amiga con una sonrisa pícara cuando yo me terminó de entrar a nuestro departamento. —Mami —grita mí pequeña corriendo hacia mí para abrazarme se aferra fuerte a mis piernas y yo solo le sacudo su cabecita de forma cariñosa, ya que no me siento presentable para tomarla entres mis brazos antes necesito un buen baño que me quite todo el sudor de anoche —mira mí tía me hizo las colitas que me gusta — agrega con su voz dulce y yo no puedo dejar de mirarla ¿Cómo no me di cuenta antes? Es una mini versión suya tiene sus ojos, su sonrisa hasta varias fracciones de su rostro. —Deja que mami termine de llegar mí cielo y ve por tú mochila que tu súper tía va a llevarte al Kinder — no hace falta que diga palabra alguna mí amiga me conoce

