Audrey Johnson Camino por la Fifth avenue, no, camino no, corro, necesito llegar lo mas rápido que puedo, ¡Aarrgg! Estúpido trafico, estúpidos semáforos que no se ponen en rojo para que pueda cruzar. Finalmente cuando estoy en la acera del edificio de donde trabajo, agilizo mis pasos casi trotando y entro en el ascensor. A pesar del frío que hace, el correr hizo que mi cuerpo se agitara y que algunas gotas de sudor se deslizaran por mi cuerpo. Las puertas del ascensor se abren y llego hasta mi escritorio, me quito la gabardina mientras mi cuerpo se recompone con el clima, detesto cuando sudo, por eso dejo todo en la silla y me doy vuelta para ir al baño y refrescarme, pero —¡SEÑORITA AUDREY!— el grito que me da mi jefe hace que dé un respingo del susto y que me lleve la mano al pecho p

