CAPÍTULO 11

1497 Words

Me aferré a él como me hubiese gustado que él se aferrara a mí y viviera más. Y no me despegué ni un solo segundo. —¿Me vas a dejar vestirme? —¿Puedes vestirte conmigo pegada como una sanguijuela? Negó y yo sonreí —Ahí tienes tu respuesta. Lo escuché reír y cuando lo miré, tenía esa sonrisa amplia, esa que únicamente dedicaba en momentos especiales. j***r, como la había extrañado. Siendo sincera, no me sentía triste, me sentí feliz, feliz de tenerlo aquí en este sueño que para mí lo era todo. —Te amo ¿Lo sabes? —pregunté sin dejar de mirarlo. —Lo sé, tanto como yo te amo a ti. Pero tenemos que hablar y necesito vestirme. ¿Tengo ropa en algún lugar? —En tus armarios, como siempre —respondí encogiéndome de hombros. —Bree Knigth, han pasado cinco años, eso no es sano. —De eso no vamo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD