Su carta me hizo llorar muchísimo, pero porque lo extrañaba, porque hubiese deseado que las cosas fuesen diferentes y porque quería acurrucarme con él hasta sentirme completamente viva otra vez. Cerré los ojos y me recosté en el sofá abrazada a ese sobre que contenía su perfecta Y hermosa letra, imaginando que era su pecho en el que estaba recostada y no en este pedazo de tela frío. —Te extraño tanto mi amor —dije suspirando con los ojos cerrados. —ojalá hoy me permitas soñar contigo. Son cinco jodidos años en los que me estuviste castigando por no haber superado tu muerte y ni una solita vez te apareciste en mis sueños. Sé que me estás sacando de todas mis zonas de confort, pero di un paso importante hoy y me lo merezco, lo sabes. —después de decir eso, abrí los ojos y sonreí —Sé que, s

