Capítulo 4

1263 Words
Mabel. Camino con dolor en la entrepierna y con mucho calor, llevo un cuello de tortuga porque al desconocido se le dio por marcar mi cuello.. pero, valió la pena. Antes de ir a la prepa me paso a la farmacia, pues a doña estúpida se le olvido que no se debe de follar con desconocidos y menos sin protección. Camino con dolor en la entrepierna y con mucho calor, llevo un cuello de tortuga porque al desconocido se le dio por marcar mi cuello.. pero, valió la pena. Antes de ir a la prepa me paso a la farmacia, pues a doña estúpida se le olvido que no se debe de follar con desconocidos y menos sin protección. La señora me mira mal, ya he venido en varios ocasiones a comprar condones para mi único amigo, y la señora cree que soy una prostituta o algo parecido, de los más de 10 paquetes de condones que he comprado, solo he usado un solo condon, y fue un desperdicio, en mi primera vez ni un orgasmo tuve. -Hola, buenos días- sonrió hipócritamente. -Una pastilla del día siguiente, porfavor. No me avergüenza comprar estas cosas, creo que a los adolescentes deberían de alentamos a hacerlo, así no quedamos embarazadas a los 15, aunque yo tenga 19 años. Vaya.. 19 años y aun no se que hacer con mi vida, creo que no estoy lista para pensar en un futuro, solo en el presente o el pasado como en la noche de ayer... siento más calor solo de acordarme de las embestidas, los besos.. -Un momento- me mira de forma despectiva, maldita. Al paso del tiempo aprendí a controlar mi ira, no puedo, aunque quiera, ir pegandole a la gente solo porque quiero. La señora vuelve con la pastilla, sacoel dinero y la pago con una sonrisa. -Que tenga lindo día, amargada de mierda- salgo corriendo y riendo, antes de entrar a la prepa, saco mi bote de agua y me tomo la pastilla, no queremos un embarazo, y menos con las abuelas que me cargo, seguro y me lo sacan a patadas. Entro y casi corro al salón de clases, pues solo faltan minutos para que inicie la clase, y cualquier retraso o falta es avisado a mis abuelas.. Tomo asiento junto a JP, este al verme me sonríe, me gusta que sea igual de raro que yo. -Casi no llegas M- y si, es el unico que sabe mi verdadero nombre. -Tuve que pasar a la farmacia- me mira con sorpresa. -Esta ves no te pedí condones, sabes que termine con Jose Maria- aun me causan gracia lo parecido que son sus nombres, José Pablo y José Maria. Me inclinó y le susurro al oído -Compre una pastilla del día siguiente- se le sale un gritillo. -¡¿Follaste?!- grita en silenció. -Quiero detalles, donde, quien, cuando, cuantos centímetros, todo... El profesor entra. -Te lo digo después- murmuró sacando los libros de la clase de español. JP hace pucheros pero se aguanta las ganas del chisme cuando nota a las chicas que comienzan a hacerle fotos y a murmurar cosas como "Como seria ser Dylan y que JP te follara" aún no esta listo para salir del closet, y siendo el chico más guapo de la prepa, recibe toda la atención aunque no la quiera. Al principio yo me acerque a él porque me gusto, pero al instante hubo un clic de amistad y con el tiempo me confeso que era gay y yo le confesé que soy Mabel y no Dylan, eso fue hace tres años cuando estábamos en secundaria. Desde entonces somos inseparables y eso hace pensar a la gente que somos pareja, cosa que lamentablemente no es verdad, pues JP es un gran partido, y José Pablo jamás se lo merecido. Suena la el timbre y el profesor guarda sus cosas y se larga, rápidamente JP se voltea y me mira con una sonrisa. -Cuéntame todo-. Comienzo a contarle todo, desde tomo pase mi cumpleaños, como fui nuevamente a bailar, omito que me éxito ver al desconocido matando a alguien y también omito que el desconocido mato a alguien. -Luego, me rompió las bragas.. - le sigo contando mi tan caliente encuentro y el solo me mira con asombro. -Tamaño chica...- exige en voz baja. -No lo se, no es como si después de acabar sacara mi regla y se lo midiera- hace pucheros -Pero era grande, me dejó adolorida, lo recuerdo cada que camino- vuelve a sonreír. -Me alegro, Dylan.- me dice con sinceridad -Mereces sentirte libre cada segundo de tu vida, ambos lo merecemos y lamento que no sea así. -También lo lamento. Las clases continúan, al igual que mi curiosidad por aquel desconocido de ojos azules y acento ruso. *** Vladimir. Deslizó mi mano sobre mi m*****o erecto, junto con la braga que aún huele al coño de Dylan... su nombre es bonito, pero no lo siento correcto. Desde aquel encuentro de hace unas horas no dejo de pensar en ella, y mi m*****o menos, pues sigue hambriento de aquel apretado coño. Arriba y abajo llevo mi mano, recordando sus gemidos, sus grandes pechos, su gran culo, imagino su boca haciendo cosas diferentes, imagino mi boca en su coño.. y así logro el derrame. Me quedo unos segundos acostado antes de ponerme de pie, echar la braga al canasto de la ropa sucia, me voy hacia la ducha y me relajo unos minutos antes de que la puerta sea tocada. -Señor, tenemos la información que pidió- Me dice Matt, mi hombre de confianza, me pongo una toalla al rededor de la cintura y salgo. Tomo el sobre que me entrega y rápidamente lo abro, algunas fotos de la mujer que me trae babeando, aprieto la mandíbula cuando veo que en muchas sale un tipo, el cual huele a muerto, pues aquella mujer "Dylan" ya tiene dueño y soy yo. No importa que suene raro, enfermo o tóxico, aquella mujer a logrado despertar cosas que no sabia que existían, me a echo pensarla, imaginarla y desearla, y eso no cualquiera, bueno de echo nadie lo había logrado. Jamás había estado con una verdadera mujer, y ayer lo estuve, y no pienso dejarla solo porque este con alguien más, aunque estoy seguro que después de la follada de ayer ella tampoco me va a olvidar. -¿Y la información sobre su familia?- pregunto cuando terminó de leer su expediente, su edad, su cumpleaños... vaya cosa rara. -Sus padres murieron, y es criada por una de sus abuelas- asiento. -Salimos en cinco minutos- ordenó, este sale y yo comienzo a vestirme. Tengo tantas ganas de estar dentro de ella nuevamente. Pero también tengo curiosidad de conocerla, quiero saber más de su vida, y quiero saber porque baila en ese bar, pues según las fotos ella es la aclamada "Diabla". Tantas dudas y tantas ganas. Espero terminar las dudas y las ganas hoy mismos, pues sin verla no me quedo, así que salgo de la casa de seguridad en México, me subo a una de las camionetas y tomo camino hacia la preparatoria, vaya estoy obsesionado con una chica que un estudia. Pero no tiene nada de pequeña. Después de cuarenta minutos, estacionó afuera de la privilegiada preparatoria. Los estudiantes comienzan a salir, algunos se quedan viendo mis camionetas y otras ni se acercan, mi ritmo cardíaco se acelera y mi m*****o se levanta cuando la veo. Cuando la veo, pero no viene sola. Saco el arma de la guantera y la cargo antes de salir de la camioneta...
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