Episodio 4
Un día de repente me encontraba sola por los lados del trapiche jugando,y de repente vi q alguien me observaba,gire mi cabeza para mirar quién había a unos cuantos metros de mi,y pude observar a dos personas paradas allí,los salude y sonreí, pero ellos solo se quedaron allí sin dar saludo alguno,parpadee un par de veces y al enfocar de nuevo mi mirada hacia ellos,ya no estaban,no pensé ni me imaginé nada,quizá por mi corta edad no me sentí sorprendida.
Pasaban y pasaban los días y las apariciones se hacían más constantes, todas sin cruzar palabra,y duraban lo q yo me quedara mirándolos.
Para ese entonces ni entendía mucho.
Así pasaron un par de años más,y las apariciones eran constantes.
Ya cumplía creo q 6 años.
De repente una noche,uno de mis tíos llego llorando muy agitado y asustado,yo lo miraba con cara de tranquilidad pues les confieso q nunca sentí miedo alguno de nada.
La situación de mi tío veía q era crítica,escuché decirle a mi abuela,a mi padre y a mis otros tíos q a mi abuelo lo habían asesinado.
¡ Asesinado !
no sabia q era un asesinato,pero para mi no sonaba nada bien.
Pregunte a mi tío q era un asesinato.
El relativamente me describió el significado de asesinato...
Yo me quedé atónita.
Mi abuela y mi padre se abrazaron y se abrazaron.
Mi abuelo estaba muerto.
No pensaba en nada más,si no en lo absurdo de no volverlo a ver ya nunca más,era para mi como un sueño,solo pensar q ya no jugaría más con nosotras,q sus historias ya no las escucharía más,q verlo sin zapatos cortar caña y renegar,q ya no regañaría más a mi padre por desobedecer,corretear a mis tíos con un palo por q tampoco obedecían,y sobre todo,no volver a escuchar de su boca cuanto nos amaba,y decirnos q mientras el existiera nada nos faltaría.
Mi abuelo se nos fue para siempre,a su entierro no me llevaron,pero en la casa se sentía un enorme vacío y un profundo silencio, en las noches escuchaba los lamentos y el llanto de la abuela,veía las lágrimas en los ojos de mis tíos,y hablar en el día de las cosas de mi abuelo,recuerdos profundos q llegaban al alma de quienes le amábamos.
Asi iban pasan los días y lo meses,la relación de mi padre con sus hermanos se tornaba un poco gris,reclamando una esencia q le pertenecía a cada uno,mi abuela triste en su dolor no podía hacer mucho,así q mis.padres decidieron q nos debíamos de ir de aquel lugar tan maravilloso para mí y para mí hermanas.
Primera vez q sentí tristeza por q no quería dejar aquel lugar tan libre y tan lleno de mi corta vida.