SU AMOR

1246 Words
Mayte Me miraba sorprendida, yo la miraba como si quisiera guardar el recuerdo de su rostro, sus gestos, buscaba respuestas en sus ojos, quería escuchar que esa nota que encontré no era importante para ella, que fue un error, pero eso no sucedería, no iba a reclamarle, sabía que esa mujer y ella estaban juntas, esa tal Diana era dueña de sus besos, de su cuerpo, su tiempo, en cambio yo, yo solo portaba un anillo, estaba casada con ella, pero ya no formaba parte de su vida y menos estaba en su corazón, mis ojos la miraban, Ixchel dijo. - Hola, buena noche Mayte- sorprendida, mirándola- pensé que dormías- coloque mi bolso sobre el sofá, me quite el abrigo, esta era la oportunidad para hablar sin que nadie nos interrumpiera, así que me puse cómoda. - Quise esperarte- regrese al sofá, ese sofá que tantos recuerdos me traía. - Gracias- la mire, me senté frente a ella, sobre el sofá, nuestros ojos se encontraron, ella inicio la conversación esa conversación incomoda, pero necesaria. - Por la mañana te note muy interesada en hablar, así que decidí esperarte- luego de esa nota, yo ya no podía estar en paz, estaba enojada, decepcionada, pero me mantuve en calma, como toda una señora, con el corazón destrozado, pero de pie- te escucho- le dije mientras cruzaba la pierna, mis manos apoyadas de los brazos del sofá, dándome fuerza y resignación, la había perdido, ella había ganado su amor. - Mayte- la mire- tome la decisión, de irme, de aceptar mi cambio, lo necesito- ella me observaba, era mirada que te analiza- quiero separarme, quiero el divorcio- la mejor forma de decir las cosas era siendo directa y honesta. - Te puedes ir cuando quieras- me puse de pie, camine hacia la escalera, estaba luchando contra mis lagrimas, contra el dolor que me causaba haberla perdido. - No, se trata de solo irme, quiero divorciarme- ella regreso hacia mí, se paro frente a mí, mirándome a los ojos dijo. - Yo me case para toda la vida, en mis planes no esta el divorcio, te lo dije desde que te conocí, desde que iniciamos nuestra historia de amor- no dejaría que esto se terminara tan fácil, no se lo dejaría tan fácil a ella pensé. - Mi apoyo lo tendrás, no tienes que preocuparte por tus médicos- ella soltó una carcajada. - Mi premio de consolación- la mire- no se trata de dinero- era evidente que se sentía culpable- yo no necesito tu dinero, yo no quiero tu casa, ni tu auto, puedes quedarte todo- dí media vuelta, camine hacia mi habitación, en silencio, sin llorar, en cada paso, en cada peldaño, iban quedando los trozos de mi corazón, partes de mí, al entrar a mi espacio, me sentí segura, empece a llorar, llorar cual niño, desconsolada, seque mis lagrimas con un pañuelo blanco, caminaba, tratando de calmarme, pero no lo lograba, diez años de mi vida se terminaban aquí , hoy y ella, esa Diana, era la culpable. Ixchel La casa estaba en silencio, oscura, pero yo conocía cada espacio, cada detalle, todo fue hecho con amor, con esfuerzo, suspire, mi etapa terminaba, las noches en vela, las veces que me sentí sola estando rodeada de gente, las tarde que pase en el jardín leyendo, escribiéndole cartas de amor, soñando con besar sus labios, aquí se quedaba mi ultimo intento por ser feliz con Mayte, se quedaban las veces que busque sus labios y encontré un hoy no las tarde que quise pasar con ella sobre el sofá. hablando, riendo, y ella eligió a su familia, ahora todo era diferente, yo estaba arriesgándome, haciendo cambios que eran necesarios, Diana me daba la fuerza, la confianza de hacerlo, fui al estudio, encendí la luz, me serví una copa de vino, recorrí con la mirada esa ventana enorme, el escritorio, mis libros, mi sofá preferido, mi refugio, me acabe la copa de vino, tome mis documentos personales, e importantes, fui a mi habitación, tome una maleta, coloque lo importante, esa noche no logre dormir, di vueltas en la cama, hasta que el sol llego. Diana La habitación estaba oscura, la alarma sonó, abrí los ojos, estire mi mano hacia el otro lado de la cama, si la buscaba a ella, suspire, me incorpore, apague mi alarma, me quede unos minutos ahí pensando, la alarma sonó nuevamente, me levante, camine hacia el closet, prepare mi ropa, pero antes, tome unos minutos, tome mi celular, le escribí: **Bonito día mi amor, te extraño* Ixchel Las maletas en la puerta de la habitación, mi mesa de noche vacía, mi closet con la mitad de la ropa, camine hacia la escalera en compañía del jardinero, quien me ayudaba con las maletas, caminamos hacia la puerta principal, yo estaba segura del paso que daba, estaba segura a donde y con quien quería ir, las maletas en el auto, yo hablaba con la chica de servicio, le daba indicaciones de mis cosas, también le di la dirección, le pedí que no la compartiera con nadie más, termine de darle indicaciones. Mayte Estaba vestida, salí de la habitación, pase por su habitación, me detuve frente a su puerta, varias veces quise llamar a al puerta, pero no lo hice, suspire, camine hacia la escalera, coloque mi mano sobre el pasamanos de la escalera, la otra sosteniendo un libro, la casa estaba en silencio como de costumbre, impecable, camine hacia la cocina, pero algo llamo mi atención, la puerta estaba abierta, camine para cerrarla y ahí estaba ella Ixchel hablando con el personal de servicio, yo aclare la garganta, el personal se despidió de ella, con un abrazo, en ese momento lo entendí, la mire y pregunte. - ¿Te iras sin despedirte?- mis ojos posados en ella tratando de memorizar la ropa, el peinado, los accesorios que llevaba, la expresión de su rostro, sus gestos, algo me decía que no la volvería a ver, al menos no en términos tan amigables y tranquilos, sus ojos se encontraron con los míos, camino hacia mi, sus pasos seguros, su rostro, sus ojos eran diferentes, su mirada indiferente, sus manos sosteniendo aquel bolso rojo, sus tacones del mismo color, su falda, su seguridad al caminar, por un momento lo imagine, recordé a esa chica que me enamoro, suspiré, su voz me trajo de vuelta. - Buen día Mayte, lo que teníamos que hablar, lo hablamos ayer- dije segura. - Te vas, pero sin divorcio, no voy a firmar los papeles- dije segura, molesta. - Perfecto, como tu digas- dí media vuelta, camine hacia el auto, no teníamos nada mas que hablar, no teníamos nada en común, para mí ese día, esa mañana le ponía fin a mi matrimonio, a mi relación, entre al auto, lo encendí, conduje. Mayte La ví desaparecer en su auto, entre los arboles y áreas verdes de ese residencial, que ella eligió, yo me quede ahí con ese anillo en mi mano, con esos sueños rotos sobre el piso, todo había terminado, pero nada sería tan fácil como ella pensaba y como esa tipa lo imaginaba, me quede en silencio, unos minutos, al final solo respire profundo y seguí, iba a seguir con mi vida, camine hacia le interior de la casa, cerré la puerta tras de mí, era enorme y fría para mí, camine hacia mi habitación, llore lo que debía durante todo el día no salí de mi habitación, estaba destrozada, pero no acaba.
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