SEÑORA ELEGANTE

1240 Words
Ixchel Una lagrima recorría mi mejilla, mis manos apoyadas sobre el volante, de mi Mercedes, gafas de sol, las maletas en el maletero, así terminaban diez años de relación, diez años de amor, de enojos, de peleas, de celos, reclamos, la relación se enfrío y ese frío quemaba la piel, dejaba atrás, en ese casa todo lo bueno y lo malo de nuestra relación, vaciaba mi vida, mi corazón y mi memoria, para darle paso a lo nuevo, suspire, el semaforo cambio, arranque, poco a poco me alejaba, perdía de vista ese lugar, seque mi lagrima, fije la mirada al frente, al futuro que me esperaba con ella, con Diana, conduje durante veinte minutos, al llegar me estaba estacionando cuando mi teléfono sonó, en la pantalla, el nombre de Diana, con una sonrisa en los labios dije. - Diana mi amor- una sonrisa en los labios, su voz, su llamada me alegraban el día, la mañana, la noche. - Hola, buen día mi amor- suspire- quise llamarte, para desearte un buen día - sonrisa en los labios- quería escuchar tu voz- suspire, estaba recargada en la ventana del auto. - Me encanta escuchar tu voz, amo tu acento, me gusta que me llames- sonrisa. - Amor, quizás deba enviarte un mensaje antes de llamar- estaba apenada- no quiero interrumpir, ni incomodar- sé que es una persona ocupada. -Tu jamás incomodas, amor, y si llamas y esto ocupada tranquila, te lo haré saber- a veces yo quería llamarle, pero no lo hacía, no quería ahogarla. - Gracias, mi amor, por tu amor, tus detalles, tu eres mi solecito de las mañanas, mi luna por las noches- estaba en el auto, en el estacionamiento de la oficina. - Yo tengo un problema- ella pregunto asustada. - ¿Que pasa amor?- pregunte preocupada, estaba tan lejos. - Sueño con dormir todas las noches a tu lado, con ver esos ojos, escuchar tu risa- caminaba con mi maleta hacia la entrada del edificio, de mi nuevo hogar. - Por favor- suspire- abrazame cada noche, hazme el amor- la deseaba, la amaba , y era tan feliz estando a su lado. - Pronto mi amor, muy pronto estaremos juntas y prometo no dejarte jamás, te amo, me encantas- estaba total y perdidamente enamorada- eres mi crush- soltó una risilla. - Que afortunada soy, una chica bella, inteligente, enamorada de mi y soy su crush, wow- mi pecho de hincho de orgullo, mire el reloj- mi amor debo dejarte, debo entrar a la oficina, pero voy con una enorme sonrisa- si ella alegraba mis días. - Claro, mi amor que tengas bonito día, cuidate, te amo- estaba parada frente a la puerta de mi piso- nos escribimos mas tarde- estaba por colgar cuando dijo. - Mañana Daniela tiene partido y no vendré a la oficina, quiero pasar la tarde con ella- baje del auto- voy a hablar de ti, de nuestra relación- sonreí. - ¿Estas segura mi amor?- las mejillas sonrojadas, me coloque nerviosa. - En mi vida había estado tan segura de algo -estaba segura- así que sí , hablare con mi hija, quiero dar ese paso, quiero que demos ese paso mi amor- compartir mi felicidad con mi hija, Ixchel, no era una aventura más, era un amor, sincero y profundo amor- ¿tu quieres dar ese paso, conocer a mi hija?- quizás estaba tomando sola la decisión, pensé. - Yo estoy segura de querer hacer una vida y formar una familia contigo, mi amor- suspire, estaba nerviosa, me daba miedo el rechazo de la chica, ahora debe estar por cumplir 18 años. - Entonces lo haré, mi amor- sonreí, baje del auto- que tengas lindo día, bebe- sonrisa nerviosa. - Bonito día, bella señora- colgamos, metí la llave a la cerradura de mi departamento, tenía unos meses de haberlo comprado, abrí la puerta, las puertas de las recamaras aun tenían los plásticos, un olor a pintura, a nuevo, estaba vacío, el piso de madera recién colocado, camine hacia el interior, pase por la cocina, esa cocina, gris con n***o, seguí mi camino hacia la ventana, una ventana grande, con una pequeña terraza, abrí las persianas, la ventana, entraban mucha luz, me gustaba, camine hacia las habitaciones eran tres, abrí las puertas, las ventanas, no tenía nada, solo la cocina estaba equipada, sonríe iniciaba otra vez, deje mi maleta en la entrada, tome mis llaves, bolso y salí, las puertas del ascensor, se abrieron, entre. Mayte Soledad, lagrimas, rodeada de lujos pero sin ella, nada valía la pena, me recosté, tome el celular , busque el grupo de la familia, escribí, la vista nublada, les dije que me iba de fin de semana con Ixchel, necesitaba estar sola, no estaba preparada para dar explicaciones, ni si quiera sabia que seguía, suspire, me levante de la cama, camine hacia el tocador, lave mi rostro, me mire en el espejo, los años habían pasado, habían dejado su huella, había arrugas, suspire, me incorpore, seque mi rostro, salí del tocador. Leticia como cada mañana después del desayuno, limpiaba la habitación de Diana, moví su libro, el cual tenía sobre la mesa de noche, se me resvalo de la mano, cayo al piso, me incline para levantarlo, cuando lo hice una fotografía salió, al reverso decía: Para Diana con amor, un calor recorrió mi cuerpo, se estacionó en mis mejillas, la tome, al ver la imagen, era ella con la chica, hasta que te conozco dije, molesta, las dos sonriendo, la mire con envidia, desde que la conoció, no logro sacarla de su mente, alguna de las noches que pasamos juntas, luego de una borrachera de Diana, ella dijo su nombre estando dormida, los celos se apoderaron de mi, la envidia, si la veo en la calle soy capaz de reclamarle, pensaba. Ixchel Mi cambio de residencia, estaba prácticamente listo, ahora solo debía encontrar al candidato ideal para quedarse en mi puesto, para poder irme y empezar de nuevo con el amor de mi vida, sonrisa, había llegado a la oficina, a penas se abrieron las puertas del ascensor mi asistente se acerco. - Buen día Ixche- así le decía de cariño. - Buenos días Brenda- la mire- ¿Dormiste aquí?- una risilla. - No, llegue temprano porque tenía algunas cosas que hacer- me miro. - No es necesario, no quites horas de sueño- la mire, caminamos hacia la oficina al entrar me dio unos documentos. - La firma de su nuevo contrato- la tomo, la firmo. - Mucho mejor de lo que pensé- le di los documentos- que tengas buen día- ella sonrió. - bonito día. Diana entre a mi oficina, estaba por abrir las persianas, cuando sonreí, tome mi celular, busque un espacio, e hice lo que tanto criticaba, tomar una selfie, para ella mi novia, la envíe, con una sonrisa en los labios, ese tipo de sonrisa que solo el amor, es capaz de provocar, pensaba. Ixchel Coloque mis cosas, encendí mi laptop, me levante prepare café, mi teléfono sonó, tono de mensaje, lo abrí al ver que era de Diana, una fotografía, con su hermosa sonrisa, con esa mirada y esa pose de señora elegante, una sonrisa en los labios, los ojos puestos en su foto, suspiré, sonreí, respondí. *la mujer de mis sueños, el amor de mi vida, mi sol, mi luna, mi paz, el fragmente de la canción del poema más romántico que exista en el mundo… te amo Diana Rosales*
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD