SEGURA

1302 Words
Mayte Las noches eran eternas, el sol, la luna llegaban y se iban y yo seguía, ahí, esperando verla llegar, escuchar el ruido de sus zapatos , escuchar su voz, respirar su perfume, suspire, sentada al borde de su cama, abrazada a su pijama, a su recuerdo, esto era más fuerte que yo, algunos días pensaba: ya paso pero había algo que me recordara a ella y yo volvía a llorar, varias veces pase por su oficina, pero no me anime a entrar, deje caer los hombros. Diana Terminaba de maquillarme, mientras lo hacia cantaba una canción, la canción que ella me dedico, estaba feliz, me alegraba volver a verla, volver a besar sus labios, estar con ella, suspire, los días parecían eternos cuando ella no esta, pero hoy, hoy estaremos juntas, me mire al espejo, casi no me reconocí, mi rostro se veía diferente, había un brillo en mis ojos, sonreí, dormiré entre sus brazos, suspire, coloque el celular dentro de mi bolso, tome mi maleta, salí de la habitación, baje la escalera, ante la mirada de Leticia, ella dijo. - No sabía que salías de viaje- mis ojos se posaron en ella, al bajar el ultimo escalón, coloco su maleta cerca de la puerta, mis ojos posados en ella, en la mujer de mi vida, el amor de mi vida. - Me voy hoy- camine hacia la cocina, luego de dejar la maleta, Leticia caminaba tras de mí, saque el jugo del refrigerador, lo servi en un vaso. - ¿Un viaje repentino?- la mire- ¿Es viaje de trabajo o de placer?- la enfrente. - No acostumbro a dar explicaciones pero las daré- le di un sorbo al jugo- fin de semana con mi novia, lunes y marte oficina- camine hacia la mesa, ella me seguía. -¿ Sigues con ese tema, con tu aventura con esa tipa ?- cuando dije eso sus ojos se clavaron en mí, se puso de pie. - Te exijo que la respetes, se llama Ixchel- dije molesta, enojada. - Normalmente no conozco el nombre de tus aventuras, no me interesa saberlos- estaba celosa, incomoda, se escuchaba y se veía tan segura. - Si te digo su nombre, es porque no es una aventura, ella es mi novia, mi pareja y pronto será mi esposa- dije orgullosa. - Veremos cuanto tiempo te dura, la ilusión- dije molesta, Daniela aparecio, beso mi mejilla, pasamos el desayuno tranquilas, al final Diana dijo. - Te llevo al colegio mi amor- Daniela sonrió. - Gracias, má, te veo en el auto- me levante, bese la mejilla de Lety- me encanto el desayuno- le di una sonrisa. - Con amor, preciosa, bonito día- Daniela se fue a su habitación, Diana se levanto de la mesa. - Gracias por el desayuno- me puse de pie camine hacia el tocador, al salir tome mi maleta, abrí la puerta, camine hacia el auto, abrí la cajuela, coloque la maleta, Leticia dijo. - Tenemos una conversación pendiente- Diana me miro, cerro la cajuela. - A mi regreso hablaremos, seré muy clara contigo- camine hacia la puerta del conductor, sin decir más, ella camino hacia el encuentro de Daniela. Ixchel La habitación ordenada, limpia, el estudio con algunas cajas, aún no terminaba de instalarme, la sala con los plásticos y etiquetas, era algo que quería hacer con ella, comprar algunos cuadros, algunos utensilios de cocina, camine hacia la terraza, abrí la ventana, la casa necesitaba luz, aire, las plantas me gustaban, me gusta ver mi terraza llena de plantas, de flores, regrese al interior de la casa, tome mis llaves, salí de prisa, camine un par de cuadras compre rosas adornar la mesa, la habitación y ordene un ramo de rosas rojas, para mi oficina, las compre para llevarlas, por la tarde al aeropuerto. Diana Al llegar al colegio, estacione el auto, lo apague, mi hija bajo, yo hice lo mismo, me acerque hacia ella, la abrace con fuerza. - Cuídate mucho mi amor- la bese y abrace, al soltarnos, Daniela dijo. - Tu también madre, cuidate y disfruta el tiempo con tu chica- sus mejillas se sonrojaron- me alegra verte contenta má, me gusta verte sonreír- bese su mejilla. - Te veo el martes corazón- sonrisa, ella camino hacia al entrada del colegio, yo hacia el auto, cuando ella entro al colegio con sus amigas yo encendí el auto, conduje hacia la oficina. Mayte Había pasado una semana, la semana mas larga y oscura de mi vida, la mas triste también, me sentía perdida, dolida, destrozada, aferrada a un anillo, a su recuerdo, esos recuerdos que me azotaban como ola a la orilla, apretaba contra mi pecho ese álbum de fotos , que conservaba que guardaba cual tesoro, ella era el amor de mi vida, la mujer de mis sueños, con quien planea vivir toda mi vida, suspire, pero sus besos ahora ya no son míos, su cuerpo ahora es de ella, de esa fantasma que nos siguió por años y hoy finalmente logro conquistarla, seque mis lagrimas. Ixchel Camino al trabajo, tome valor, le llame a la abogada que días a tras por recomendación de Roxana había contactado, me explico del tema, antes de colgar preguntó. - ¿Estas dispuesta a negociar, a ceder algún bien?. - Puedo negociar, puedo dejarle la casa donde vive, esa fue comprada por mí, tiene mucho valor económico y sentimental para mí- con el dolor de mi corazón renunciaba a mi casa, esa casa que compre con esfuerzo y con parte de la herencia de mi abuelo. - Trabajo en la oferta y te mantengo informada. - Gracias, estamos en contacto- colgamos la llamada, respire profundo, intente confiar, pero en el fondo lo sabía, sabía que nada sería fácil, mi teléfono sonó, respondí una sonrisa en los labios al ver su nombre en la pantalla del estéreo- hola mi amor- suspire. - Hola guapa- una sonrisa se dibujo en mi rostro- extrañaba escuchar tu voz- suspire. - ¿Estas en la oficina?, no quiero hablar temas de adulto e incomodarte- ella soltó una carcajada. - Si, amor estoy en la oficina, recuerda que entro a las ocho de la mañana, ya quiero verte- insistí. - Solo unas horas mi amor, hoy dormiras entre mis brazos, no pienso soltarte- era amenaza, sonreí. - Te veo mas tarde mi amor- suspire. - Estaré esperando por usted, que tenga bonito día, mi sol- sonrisa. - Te amo, mi amor, te veo por la noche- colgamos, yo suspire, estaba en las nubes tocando las estrellas, eso hace el amor pensé. Ixchel Reuniones, revisando cosas con la persona que se quedara en mi lugar, mi intención era solo estar una semana más y después irme, llegar de sorpresa, mudarme ya, mire mi reloj, eran las cinco treinta, Diana llegaba a las siete de la noche, pero en esta ciudad el transito es terrible, camine de prisa, hacia mi oficina, al entrar ahí estaba el ramo de rosas, unas rosas rojas, sonreí, coloque mis cosas dentro de mi bolso, el celular, tome las rosas y las llaves del auto, camine hacia la salida, con una sonrisa en los labios. Diana Estaba lista para abordar, con una sonrisa en los labios, ahora disfruto tanto ir a esa ciudad, estaba ansiosa por abrazarla, suspire, aborde, durante el trayecto, pensaba en ella y una sonrisa se dibujaba en mis labios, cuando anunciaron el aterrizaje, suspire, pasaron los minutos, tome mi bolso, camine hacia la salida, busque mi maleta, salí, a la sala de espera había mucha gente pero su sonrisa, era inconfundible, ahí estaba con un vestido color azul, le dedique una sonrisa, ella correspondió, camine hacia ella, sostenía un ramo de rosas camino a mi encuentro, ella hizo lo mismo, al verla no pude evitarlo, sin decir nada, me abrace a ella, la bese.
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