Pov: Clementine Reed. —Le he dicho a la señora Ana que envíe un té caliente y algo para comer. —¿Estás seguro de que puedes hacer esto y no implica romper otra regla? —cuestiono mientras entramos a mi habitación y me ayuda a meterme a la cama. —En ningún lado dice que está prohibido que cuide a mi prometida. Así como tampoco que puedo ir a buscarla después de que termine el castigo. La señora Ana lo ha hecho con su hijo las veces que ha sucedido —expresa y suspiro arropándome con las colchas. —Al parecer tengo que pensarlo bien antes de vestirme como ramera —bromeo. —De verdad quiero disculparme con usted, Clementine, yo le he dicho tantas cosas en la biblioteca que… Encojo mis hombros, y sí, admito que su reacción fue exagerada. Estaba tan concentrada en Viktor que no presté ate

